miércoles, 3 de junio de 2020

Roosevelt Castro le saca la “Tarjeta roja a la violencia”

El “Comunicador de la paz” nos habla
Roosevelt Castro le saca la “Tarjeta roja
a la violencia

“Hay hombres que luchan un día y son buenos,
hay hombres que luchan un año y son mejores,
hay hombres que luchan varios años y son muy buenos,
hay hombres que luchan toda una vida:
esos son imprescindibles”
B. Brech.

ENTRE DOS AMORES GIRA LA VIDA DEL PREMIO “SHOFAR, ES TIEMPO DE PAZ”: EL FÚTBOL Y EL PERIODISMO Y LA VE CON UNA CLARIDAD PROPIA DE UN SER EVOLUCIONADO. LE ENCANTA EL ANONIMATO, PERO ES CONSCIENTE QUE CON SU TRABAJO HA LOGRADO INFLUIR EN MUCHAS DE LAS PERSONAS QUE GIRAN EN TORNO A UN BALÓN DE FÚTBOL. HAY UNA PALABRA QUE LO DEFINE: HUMILDAD.
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Por: Erika Andréa Céspedes-Naty Gómez Z.

Desde hace rato viene “transpirando fútbol”. Sí, la vida de Roosevelt Castro Bohórquez ha girado entre balones, pitos y micrófonos. Este comunicador social-periodista e historiador de la Universidad de Antioquia y técnico profesional de fútbol siempre ha estado escribiendo y ayudando a escribir las grandes gestas del balón paisa. Su amplio recorrido en diferentes medios de comunicación lo han mostrado como un ser sensible a lo humano. Igualmente, con grandes preocupaciones por la violencia en el fútbol, deporte que jugó desde su pre adolescencia en las diferentes mangas de la unidad deportiva Atanasio Girardot. Ha contribuido para que los espíritus beligerantes y belicosos cesen, con su campaña institucional “TARJETA ROJA a la violencia”. Igualmente, ha ganado varios reconocimientos con esta campaña que le sirvió de puente para llegar a la “Cumbre Mundial de Paz-Bogotá 2009”
El árbitro en acción: y el pito suena y sueña


De otro lado, una de esas acciones en beneficio del balompié es el arbitraje.

Sí, cuando Roosevelt sale los fines de semana a pitar los partidos de fútbol que eventualmente le programan, en su maletín azul carga no solamente los implementos propios del árbitro: tarjetas, cronómetros, pitos, pantalonetas, medias negras con visos blancos, guayos o camisetas de diferentes colores y tonalidades, sino que guarda, celosamente, una gran cantidad de laminitas con la imagen del Divino Niño, con el único pretexto de entregárselas a los niños antes de empezar los partidos. Ahora las cambio por una tarjeta verde,

Mientras calza sus guayos, se enfunda su camiseta amarillo mostaza con rayas negras y de la cual pende unos moños de diferentes colores, coloca su escarapela de árbitro, prepara sus tarjetas tanto roja como amarilla y verde, arreglaba un poco su incipiente cabello y moja con un poco de agua su tez morena de la que sobresalen dos lunares en su pómulo izquierdo, va comentando por qué lo hace: “lo llamo arbitraje didáctico – dice con voz pausada y continúa- Lo de la laminita es un pretexto para acercarme a ellos con un mensaje de amor, paz, respeto y especialmente de tolerancia “.

Es que en las estampitas que reparte Roosevelt hay un mensaje: “ Yo amo, respeto, tolero a mi adversario y contribuyo con el juego limpio” y con ellas quiere inculcar un poco de amor en las canchas en donde le toca ejercer éste duro y desagradecido oficio y cuando habla de pretexto indica: “Algunos de los niños de los torneos de las categorías tercera, cuarta o escolar son Testigos de Jehová o son Evangélicos o son Judíos y no creen en el cuento de la laminita del Divino Niño por eso opté por cambiarla por un código más universal y me cree la tarjeta verde. Igualmente, porque el componente cromático, y simbólico está articulado a historia de las tarjetas del fútbol. Eso fue hace más de 7 años. Yo Les digo que lean y reflexionen acerca del mensaje y que lo que quiera hacer con ellas no me interesa. Además les digo que lo más importante es que imiten lo bueno de los grandes jugadores de fútbol; que no hace falta llenarse de soberbia, vanidad o engreimiento; que hay que respetar a los demás y siempre, siempre, trabajar en equipo y con mucho amor “, les indica a los niños el árbitro Castro.


Ha ingresado la cancha Auxiliar No. 3, en la Unidad Deportiva Andrés Escobar Saldarriaga (Más conocida cono Unidad Deportiva de Belén). Saluda a algunos de los padres de familia que van ha ver el partido de sus hijos. Hace lo mismo con los técnicos de los equipos y los auxiliares. Llama a los equipos. Recoge los carnés y parece como si los canjeara por las tarjetas verdes, pues mientras los infantes entregan sus identificaciones como jugadores reciben las láminas con un saludo personalizado y una advertencia: “Bienvenido, quiero que lea y reflexione acerca del mensaje que hay en la tarjeta, creo que puede ser importante para su vida”.


El ritual no dura más de 8 minutos. Después de recibir los carnés y guardarlos en su pantaloneta negra, hace una última advertencia, esta vez a los capitanes de los equipos: “Recuerden que esto es un juego y no es necesario la violencia”. De igual forma, conmina a los pequeños futbolistas diciéndoles que: “ustedes empiezan con TARJETA VERDE , depende de ustedes si les saco mis amigas la amarilla o la roja”. Hace el sorteo del equipo que escogerá la mitad del terreno de juego y del que habla la norma número 8. Se persigna. Y da inicio al partido, esta vez entre dos equipos de la categoría cuarta.

Durante el partido realiza acciones en beneficio del “Juego Limpio”. Corrige a los niños y hace que levanten a los otros y les den sus respectivas disculpas, cuando cometieron un falta a su adversario. De igual forma, hace que atiendan o el mismo lo hace, cuando un niño se lesiona ., Del mismo modo, detiene el partido para cuando se comete una falta para explicar lo que se pitó- De la misma forma, hace repetir saques de banda cuando están mal ejecutados, diciéndoles que: “esto no aparece en el reglamento, pero quiero que lo aprendan para que más adelante no se equivoquen al hacerlo”.

Han transcurrido los dos tiempos reglamentarios de 35 minutos cada uno y el partido de fútbol llega a su fin, entre aplausos e insultos y gritos destemplados de algunos hinchas, en su mayoría padres de familia y hermanos o familiares de algunos de los pequeños futbolistas. Además, el sudor y una última bendición del árbitro del partido.

Mientras los tímidos rayos de sol salen a saludar el medio día de un domingo de agosto, varios de los niños e hinchas abandonan la cancha Auxiliar No. 3 . Algunos alegres por haber ganado el partido, otros cabizbajos y tristes por haberlo perdido.

Es que ese interés de Roosevelt por combinar la pedagogía con el fútbol nació hace más de 25 años cuando participó, como director técnico de unos equipos de futbolito, en los torneos que organizaba la parroquia Nuestra Señora de Lourdes del barrio Florida Nueva-Estadio, en la ciudad de Medellín. Él observó cómo antes de los partidos se les impartían una catequesis a los participantes de los torneos y quien no asistiera a ellas no podía jugar. Le gustó tanto que quiso compartirla, bajo sus propios parámetros, con los equipos infantiles de la Fedefútbol y desde 1997, cuando pidió reingreso como árbitro, lo viene haciendo.


Han sido más de dos décadas y media años donde ha llevado su mensaje de amor, respeto, tolerancia y no violencia en las diferentes canchas de balompié del departamento de Antioquia, bajo la tutela del ExFIFA antioqueño Juan Manuel Gómez Botero.

Otros mensajes de paz

De su camiseta de árbitro penden tres moños de diferentes colores: uno negro, otro verde y otro con el tricolor colombiano. ¿Qué significan? : “el negro significa el luto por mucha gente que ha muerto de manera intolerante en nuestro país; el verde representa la paz, que si no la encontramos en nuestros corazones y la damos no podrá salir y surgir nunca para nuestro bien y el moño tricolor es Colombia que se mueve entre los otros dos”, enfatiza Roosevelt Castro

Otro gesto de paz es su aporte al conocimiento. Roosevelt ha sido invitado como ponente en varios eventos académicos. Con la ponencia “El periodismo deportivo: ¿una balacera lingüística?” estuvo participando en calidad de expositor en la I Cumbre Mundial de Paz. En el 2009 la ONG “pacifistas Sin Fronteras” lo tuvo en cuenta para que entregara sus vastos conocimientos en Bogotá, con la mirada de sus dos pasiones: el fútbol y el periodismo y su contribución con la paz desde su campaña institucional “TARJETA ROJA a la violencia”.
Tres años después repitió en Bogotá en otro escenario. La Universidad de Santo Tomás le aprobó su contribución con la paz y lo invitó a su evento académico del III Congreso Internacional de Comunicación para la Paz “La comunicación en los procesos contemporáneos de Paz-Conflicto: Escenarios, actores, agendas y desafíos”.
Igualmente, estuvo como miembro en las mesas de trabajo de los lineamientos “Fútbol con inclusión social” y “Academia-Investigación” del Plan Decenal para la Comodidad, la Seguridad y la Convivencia en el Fútbol Colombiano 2013-2023.

El técnico: “Nací predestinado”

Es que ese discurso de carácter espiritual está muy bien cimentado en lecturas de Deepak Chopra, Antony de Mello o la Biblia, en especial el Nuevo Testamento y la vida de Jesús de Nazaret. De hecho en su biblioteca hay una serie de libros de varios de los escritores mencionados o de otros como Conny Méndez y, además, de diferentes temáticas, entre las que no podían faltar las inherentes al fútbol.

“Nací predestinado” es lo que siempre afirma al referirse a sus inicios en el fútbol y en el periodismo. Y no es para menos: ha sido jugador, técnico, y realizador, detrás de bambalinas, de muchos programas deportivos radiales.

Los prados o zonas verdes de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, se convirtieron en cómplices de su inmenso amor por el balompié. Cuando su padre, un jubilado de la Federación Nacional de Cafeteros, recaló, con su mujer y toda su familia compuesta por ocho hijos hace más de un cuarto de siglo, a una casa de habitación que había adquirido en el sector de Florida nueva – Estadio, vieron evolucionar y dar lo mejor de sí, en beneficio del fútbol antioqueño, a Roosevelt.

Esas mangas fueron testigo mudo de las batallas futbolísticas que emprendía Roosevelt con sus equipos de fútbol a los que bautizó como “Las Águilas”, “Real Florida” y “Sporting Florida”, para jugar los desafíos barriales que programaba con otros.

“En Sporting Florida fui asistente técnico y preparador físico. Participamos con ellos en la Liga Antioqueña de Fútbol, en la categoría de Ascenso. Yo tenía como 17 años de edad, cuando, con Luis Alfonso Pizarro como técnico, asumí esa responsabilidad, sin haber terminado mi bachillerato en el Liceo Nacional Marco Fidel Suárez”, comenta el fundador del periódico “El Ideal Juvenil” en su colegio.
“Me gradué como bachiller en año de 1978, pero no pasé a la Universidad de Antioquia. Quería estudiar periodismo, pues no solo había sido creador del periódico en mi colegio sino que ese año conocí a un monstruo del periodismo: Don Guillermo Hinestroza Isaza. Él me dio la oportunidad de trabajar en radio deportiva, especialmente en un programa llamado Tribuna Roja, un espacio dedicado al DIM, que se emitía por Emisora Claridad, de Todelar”, evoca Castro Bohórquez.
Para 1979 los micrófonos de “Don Guillo” y la grabadora de Roosevelt se trasladan para Radio Popular, del congresista Mario Gutiérrez Cárdenas y de Jaime Saldarriaga Arcila, uno de los primeros integrantes del Unión, equipo fundado por Hinestroza Isaza que le dio el génesis al Atlético Nacional.

El Babyfútbol, inicios con la magia del balón
“Hinestroza Isaza me invita a hacer parte del programa Goles y Comentarios. Se emitía por el Radio Sistema Federal y su emisora Radio Popular. Este grupo de emisoras después las adquirió el Grupo Radial Colombiano, GRC (Hoy Colmundo Radio). Ese año nos contacta el Dr. Hernán Gómez Agudelo, papá de “El Bolillo”, para que le hiciéramos un torneo
Babyfútbol, muy similar al que realizaba Guillermo en años anteriores”, recuerda el llamado “Juez de los Valores”.
En 1973 fue el último de los tres torneos infantiles de fútbol que desarrolló este genio, pintor, escritor y periodista deportivo antioqueño. Con gran éxito vio desfilar figuras como Gustavo Nilsen Zapata, Orlando Pérez, Rogelio Zapata, Luis Ormeño Gómez. Albeiro Casas, entre otros, quienes habían salido de ese torneo y ya formaban parte de plantilla profesional del DIM. Fue por ello del llamado de urgencia de Gómez Agudelo, quien fungía como gerente del equipo rojo de Antioquia, para que le realizaran un torneo similar. “Guillermo aceptó el reto y me invitó. Pero lo que no sabíamos era que Gómez Agudelo quería un torneo gratis y como el polémico periodista no tenía pelos en la lengua, le espetó unas cuantas verdades en el micrófono al dirigente paisa y este, disgustado, nos quitó la realización del torneo infantil de fútbol. Llamó como relevo a José María Ramacciotti, director técnico de las divisiones menores, y al odontólogo Antonio Franco Ruiz”, rememora el tolimense de nacimiento y antioqueño por adopción.
El coliseo de baloncesto Iván de Bedout fue el anfitrión de la fiesta futbolera a principios de 1980. De allí salieron grandes figuras para el fútbol como Andrés Escobar, René Higuita, Óscar “Galea” Galeano, Guillermo Álvarez, “Mecha” Jurado, entre otros.
“Cuatro años después, Guillermo y yo buscamos al Dr. Franco para reactivar el Babyfútbol. Después de dos o tres reuniones con el afamado odontólogo paisa, le propusimos que nos ganáramos un dinero con ello y se convirtió en una blasfemia para él. “Yo por dinero no les trabajaré a ese proyecto”, sentenció Franco Ruiz y se fue sin dar aviso”, comenta con nostalgia el trabajador de Editorial Colina en Medellín, en ese momento.
Es que Franco Ruiz ya tenía asegurado el futuro con su profesión, pues tenía contratos con el Seguro Social y con sus clientes en un consultorio privado, en cambio los otros querían “rebuscarse” un dinero, pues Guillermo estaba vendiendo pauta para su espacio radial “Goles y Comentarios”, que se emitía por Radio Ritmos y Roosevelt trabajaba para una empresa editorial.
Así las cosas, Franco Ruiz, en la dirigencia de la Liga de Atletismo de Antioquia, les hizo mutis por el foro y se llevó el proyecto para hacerlo gratis con Julio Vélez, Gonzalo Peláez, Julio César Acosta, Álvaro Galeano, entre otros, creando la Corporación Babyfútbol Los Paisitas y organizando el primer torneo en 1985.
“Le cuento esto, ya que fuimos tres personas las que le dimos “el puntapié inicial” a lo que 35 años después es esta fiesta infantil de 15 disciplinas deportivas llamada el Festival de Festivales, que empezó con el fútbol y que a dos de ellas nos echaron al olvido: Guillermo Hinestroza Isaza y Roosevelt Castro Bohórquez”, sentencia el comunicador social-periodista de la Universidad de Antioquia.

A sí y como director técnico ha ayudado en el crecimiento personal y deportivo de muchos niños y jóvenes de su barrio. Dirigió y asesoró con acierto los equipos de Medellicinto, la Universidad Pontificia Bolivariana, Farmacia Rivoli, Boca Junior, Chiquilines, y los representativos de su sector en los juegos metropolitanos. Además, entregó sus vastos conocimientos en el balompié al club Cosmos en los torneos del Club Juvenil Lourdes.

El periodista: escribe derecho en renglones torcidos

Paralelo a su pasión por el balompié crecía en él otra: el periodismo. Fundó el periódico El Ideal Juvenil, en su colegio; asesoró otra publicación Goles y Comentarios, más adelante produjo la revista “Sólo... Fútbol Aficionado”; y colaboró con las notas del fútbol aficionado en un semanario llamado Tribuna del Hincha y con los programas radiales Tribuna Roja; Gente, deporte y punto; Deporte – Deporte; Hora 13 del deporte; Pantalla Deportiva; Sábados de Fútbol Aficionado”; “Los líderes del deporte” y “Qué viva el fútbol” , en diferentes frecuencias del dial “paisa”.




Ha adelantado varios proyectos en diferentes medios como la radio, la televisión, la prensa o la misma Internet, entre los que se cuentan: “ La Gran Ciudad” (Conjuntamente con Carlos Alberto Bermúdez, es un programa radial que pretende construir ciudad con un periodismo serio y reflexivo)“ Goles, sólo goles” ( Un espacio que pretende ser pionero de radio deportiva en la Internet en Colombia), “El pitazo final” ( un proyecto fílmico que quiere mostrar el submundo del fútbol en Medellín), “Fútbol Aficionado”(Una publicación deportiva, especializada en balompié aficionado), “El sueño de los pibes” ( Propuesta radial que busca rescatar las ilusiones de muchos niños y adolescentes para convertirse en futbolistas profesionales.), “Qué viva el fútbol” (Conjuntamente con Carlos Alberto Bermúdez, es un espacio radial y televisivo que pretende mirar el fenómeno del fútbol desde la interdisciplina haciendo un periodismo más humano con crónicas, perfiles y humor).ue co- fundador de la única propuesta radial que fusionó humor y deporte en Medellín llamada El Despelote Deportivo y donde encarnaba un personaje muy ético llamado Agapito Silva. Su lema: “sacarle roja a la violencia y darle la norma de la ventaja al amor “. También integró, hace siete años, la Unidad Investigativa de Wbeimar lo Dice.


Además, “La fuerza deportiva”( Proyecto radial que sirve como generador de información deportiva desde el lugar de los hechos. Además, se le anexa el “toque humano” a través de los perfiles de los deportistas)“El Fortín Rojo” (Propuesta radial que quiere difundir y mostrar la parte humana de los gestores del campeonato del llamado “Equipo del pueblo”: el Deportivo Independiente Medellín) “Tarjeta Roja a la violencia”y ” El Preliminar” (Proyectos de campaña publicitaria y radial tendientes sensibilizar a los amantes del fútbol para bajar los niveles de agresividad y violencia en el Atanasio Girardot y en las canchas de balompié aficionado antioqueño).


Otras de sus “locuras” las ha realizado por Cable Unión de Occidente y sus canales 2 (CNC) y 8 (Expresiones de Antioquia). La primera se llamó “La pelotera Deportiva”: una combinación de humor y deporte. “Historias a la redonda” es la segunda propuesta en donde se conjugan varios géneros periodísticos poco trabajados como la crónica, el reportaje, el perfil y los documentales.


Con corresponsales ficticios en toda el área metropolitana, en Colombia y el mundo los integrantes de esta “Pelotera” televisiva intentaban, y de hecho lo hicieron, sacarle una sonrisa a la vida.


Nerdstor Retonto (Eh,... perdón, Redondo), Galletita de té, Casimiro Vergara, Las Neas, Gaguileo Lenguas, Cindy Varicela, Alam Brito, Tina Silva, Farmanuel , “El che Modesto” , Lastenia Rojas, Luis Limón, Linda Porras, el padre Mebolas o Agapito Silva fueron
algunos de los personajes que realizaban las diferentes corresponsalías dominicales, para esta “pelotera deportiva”. Así mismo, las imitaciones de los diferentes personajes del deporte como Faus-tiro Asprilla, Cargamanto Pelea, entre otros fueron realizados por Fredy Cuartas y, de igual manera, a nuestro Juan Gabriel o nuestro Rafael Marthos fueron imitados por Daniel Botero, todos los domingos a las 7 y media de la Noche.

Roosevelt Castro fue el director, productor y presentador, conjuntamente con Nayive Henao Zuleta, de esta propuesta humorística y periodística “ y hasta vendedor de papitas, chitos o chicles “, como socarronamente lo dice. Allí hacia un personaje muy ético que se llamaba Agapito Silva, el árbitro de fútbol que le importaba un pito criticar, y quien realizaba una entrevista insolente e irreverente con los personajes del deporte y al final los invitaba a “Sacarle la tarjeta roja a la violencia y darle la norma de la ventaja al amor”, como era su frase de batalla, la que había rescatado del mismo personaje que hacía en “El despelote Deportivo”.

Historias a la redonda”, su segunda propuesta televisiva a través del cable, es un anhelo que tenía desde hace muchos años: realizar un proyecto periodístico que trabajara géneros poco realizados, por la misma inmediatez de los hechos, apostándole más a un periodismo investigativo y de fondo. La crónica, el reportaje, el perfil y los documentales son los géneros periodísticos que disfrutan los televidentes de Cable Unión de Occidente, por el canal 8 (CNC), para mostrar esas pequeñas y grandes historias que giran en torno a un balón de fútbol. Con seis años al aire, HISTORIAS A LA REDONDA hizo fiel sus dos misiones: la primera es la de reconocer sin mezquindades la gente que, con el fútbol, ayuda a construir un mundo mejor. Igualmente, contribuir con la paz y la convivencia en los estadios de fútbol, a través de su campaña institucional “TARJETA ROJA a la violencia” es su segunda misión.

El balón va a la red ...de redes

La internet, como instrumento importante de comunicación, no le es ajena. Comparte con varios colegas y amigos sus experiencias con la pelota. Así mismo, sus preocupaciones por crear espacios de paz y convivencia ante ese fenómeno que carcome al fútbol: las barras bravas. Sus puntos de vista hacen sinergias con organizaciones tan importantes como “Salvemos al fútbol” de Argentina, “Deporte sin insultos”, “Periodistas en contra de la violencia en el deporte” , “Idioma y Deporte” y “Clan del fútbol” de España y “Corresponsal de paz” de México.
wwwhistoriasalaredonda.blogspot.com, www.RooseveltCastro,blogspot.com, y el último www.masquemusculo.blogspot.com, son sus pequeños sitios en internet y dónde, según él, “hago mis catarsis periodísticas y contribuyo con mi filosofía del deporte”.

Roosevelt y el juego limpio

Simultáneamente a sus labores periodísticas se capacitaba. Hay colgados en su cuarto de habitación una gran de certificados de asistencia como participante a seminarios, cursos, diplomados y charlas acerca de la actividad deportiva.
Con la laureada monografía “El reglamento del fútbol y los valores en el desarrollo psicosocial del niño futbolista antioqueño en el juego limpio”, obtuvo el título de técnico de fútbol el comunicador social y periodista Roosevelt Castro Bohórquez.
“Más que una monografía es una propuesta reestructurada de un arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores que realizo con los niños del fútbol antioqueño”, explicó el socio de número de la agremiación periodística.
En el Auditorio de Indeportes Antioquia, 57 estudiantes obtuvieron el cartón que los acredita como estrategas del fútbol. “”Fue una capacitación de casi tres años gracias al convenio Liga Antioqueña de Fútbol-Indeportes Antioquia”, comentó el llamado “Juez de los valores”.
“Desde hace rato vengo promulgando ese mensaje de paz, convivencia y tolerancia en el fútbol que me ha llevado a varias esferas académicas como la Cumbre Mundial de Paz y al III Congreso de Comunicación Social para la Paz, la primera organizada por la ONG Pacifistas sin Fronteras y el segundo por la Universidad de Santo Tomás, ambos eventos en Bogotá”, recalcó el diplomado en comunicación deportiva de la UPB.
Por eso su contribución al juego limpio no fue la excepción con su monografía. “Es una pequeña contribución con el fútbol desde los valores y está articulada al Plan de Desarrollo Departamental “Antioquia La Más Educada”. De otro lado aprovecho para agradecer a Indeportes y a la Liga por esta fenomenal capacitación”, concluyó agradecido “el comunicador de la paz”.

“sueños, goles y valores”



Roosevelt sigue reinventándose. Articulado a su novedosa propuesta arbitral den su componenente didáctico y en valores, ahora le dio por realizar un festival de fútbol para niños que lo ha denominado “Festival de sueños, goles y valores”. Con dineros del Presupuesto Participativo destinado para la comuna 11 de Medellín, el comunicador Castro Bohórquez propuso la realización de este Festival. “ A los niños se les entregará no sólo los implementos propios para la práctica de su deporte, sino también una serie de charlas en donde se les inculcarán los valores a los niños y a sus cuerpos técnicos, lo mismo que a sus familiares e hinchas de los equipos”, plantea el también técnico de profesión.

Pero no solo van a realizarles charlas a todos los grupos de familiares, amigos, jugadores, cuerpos técnicos de los equipos, también el nombre de cada onceno tendrá el de un valor y todos los integrantes deberán trabajar para realizar acciones que tengan que ver con el valor que les tocó representar.
“Es otra apuesta a la convivencia para que los niños le hagan un gol a la violencia”, señala Roosevelt.
Los reconocimientos

Y los reconocimientos no se hicieron esperar. No es gratuito para Roosevelt Castro Bohórquez, la mención de honor y el segundo lugar del “Premio Shofar, Es Tiempo de Paz” para el “Comunicador de la Paz”. Otorgada por la Corporación Para la Formación Integral y el Liderazgo (CORFOLIDER), una fundación cristiana que pretende ir al rescate de los valores humanos y que cada año estimula a las personas que permiten la construcción de un país mejor. CORFOLIDER premió a Castro Bohórquez por su

invaluable labor en la pacificación del departamento Antioquia, en este caso en la actividad deportiva, en especial la del fútbol, por si incesante preocupación de la violencia en el Atanasio Girardot y la aparición de ese fenómeno de las “Barras Bravas” en nuestra ciudad.

La ceremonia de premiación realizada en el Teatro Metropolitano de Medellín a fines del mes de octubre de 2004 y ante la presencia de más de 300 espectadores, permitió al jurado calificador reconocer a Sonia Vásquez con el primer puesto y a Roosevelt en la segunda posición, por encima de gente muy avezada en todo lo inherente a los procesos comunicativos como el periodista de TeleMedellín Luís Alirio Calle; el ex decano de la facultad de Comunicaciones de la Universidad Pontificia Bolivariana y ex secretario de Cultura Ciudadana, Jorge Alberto Velásquez; al también decano de ese mismo centro universitario y columnista Luís Guillermo “memo” Ángel, entre otros.

Tampoco le es gratuito, y muy a su pesar; el reconocimiento y nominación al premio “Excelencia Periodística CIPA-2004” en la categoría “A una Vida”, pues son muchos los años dedicados al periodismo, en especial al deportivo. Y cuando decimos que muy a su pesar nos referimos a que cuando recibió la nominación lo primero que dijo entre risas y bromas: “Parece que ya me empezaron a jubilar, sin ni siquiera empezar a ejercer mis locuras”.

La misma agremiación periodística del Circulo de Comunicadores Sociales y Periodistas de Antioquia (CIPA), le otorgó la Mención de Honor al “Premio Excelencia Periodística CIPA -2010” por el “mejor trabajo en televisión.”. El pasado 4 de agosto, en el auditorio del IDEA, el CIPA le entregó el galardón por un reportaje acerca del goleador colombiano Víctor Aristizábal. Con fotos inéditas de su niñez y su juventud e igualmente testimonios de sus primeros tutores, familiares y el mismo Aristi, HISTORIAS A LA REDONDA recreó la vida rompe redes antioqueño, en un especial que tituló “Víctor Aristizábal, sinónimo de gol”.
En el 2011 volvió a repetir este reconocimiento. Lo hizo con un especial para Caracol Radio 1080 AM. Lo tituló “Víctor Aristizábal, en cuerpo y alma” . La agremiación periodística del CIPA lo reconoció con “El Premio CIPA a la Excelencia Periodística

Sí que menos le es gratuito a Roosevelt “La Orden Cívica COLIMA”, otorgada por la Corporación de Lideres de Medellín y Antioquia (COLIMA), una entidad deportiva, Cultural y ecológica, sin animo de lucro, fundada hace más de 25 años con el fin de ir al rescate de los valores humanos, el plan del “Buen Vecino” y, además, de la sana recreación a través del torneo de fútbol sub-15 de más tradición en Antioquia, por más de 20 años.

COLIMA ha reconocido a Castro Bohórquez y su grupo de colaboradores, con la mencionada “Orden Cívica”, en las “Categorías Socio Honorario Iniciado, Caballero y Gladiador”, por su tarea en la promoción y sensibilización de los aficionados al fútbol a través de proyectos radiales como “El Preliminar..por humor al deporte ” o de televisión por cable llamados “La Pelotera Deportiva” e “ Historias a la Redonda”. Además, “porque con su creativo y audaz periodismo se ha comprometido con los valores de la civilidad y el colombianismo”, como lo expresa la resolución número 24, emanada por la entidad en mención.

Otro reconocimiento a su trabajo es la postulación que le hicieron para “EL COLOMBIANO ejemplar- 2008”. En la categoría deportes pusieron a consideración del jurado el trabajo de Roosevelt Castro, por su arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores a los niños futbolistas antioqueños, que ha realizado por más de 17 años en la Liga Antioqueña de Balompié. Igualmente, por su campaña “TARJETA ROJA a la violencia”, en pro de la paz y la convivencia en el fútbol. “Me sentí muy halagado por esta postulación que me hicieron. No pensé que mis pequeños gestos de paz y amor tuvieran tanto alcance. Les agradezco a los que han creído en lo que humildemente hacemos”, manifestó Roosevelt con la voz entrecortada.

Igualmente, no sigue siendo gratuito “El pito de oro” otorgado a Roosevelt, por el ex árbitro veterano Rubén Darío Gómez y su microempresa “La Bolsa del Reloj”, por su arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores a los niños futbolistas antioqueños, que ha realizado por más de 20 años en la Liga Antioqueña de Balompié .

Así mismo, lo es la “Moción de Reconocimiento y felicitación” otorgada, en el año 2002, por la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia por su labor cívica en el campo del periodismo deportivo en la promoción del “juego limpio” en el fútbol profesional y aficionado de nuestro departamento, a través de diferentes espacios en el dial “paisa”.

En el 2001 se llevó el “Estimulo Talento Estudiantil” entregado por la misma Facultad del Alma Mater.

Piensa crear una Fundación para ayudar económica y psicológicamente a muchos “Olvidados del deporte” como directores técnicos, jugadores, periodistas y muchos más de los que ha llamado, con cierto tino, como “Héroes anónimos” , esos que se desgastan psíquica, anímica y económicamente por el deporte aficionado y no tienen un reconocimiento a su importante labor, después de darlo todo con mucho amor y de una manera desinteresada.

“El periodismo no es un circo para exhibirse, si no un instrumento para pensar, para crear, para ayudar al hombre en su eterno combate por una vida más digna y menos injusta”. Esta frase extractada del escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez, para sus tarjetas de grados como comunicador social y periodista que le otorgó, en el 2003, la Universidad de Antioquia, lo retratan como un hombre sensible y comprometido con su profesión.

Todas estas acciones en beneficio de la paz y la sana convivencia en el contexto del fútbol, lo llevaron a la “Cumbre Mundial de Paz-Bogotá 2009”. Allí moderó el diálogo pacifista “Barristas no terroristas” y estuvo en la Muestra Audiovisual de Medios Alternativos para la paz, por invitación del Colectivo Xangó y la ONG internacional “Pacifistas Sin Fronteras”.

 Es por  todo eso y por  último que  cree firmemente  en que la razón de ser de su profesión estriba en el beneficio a los demás. “Yo pienso que lo más importante del periodismo es ayudar a que la gente sea mejor. Cambiar los lenguajes de agresividad, violencia y estrés que se mueven en la actividad deportiva por otros como el amor, la convivencia, la tolerancia y el respeto. Además, el deporte libera el espíritu y así hay que disfrutarlo, por ello no es necesaria  la  violencia”, concluyó Castro.



La amarilla y la roja, su evolución cincuentenaria



Este 31 de mayo se cumplieron cinco décadas de la implementación de las tarjetas amarillas y rojas en el fútbol. ¿Cómo y por qué surgieron? Reseña histórica.
Este 31 de mayo se cumplieron cinco décadas de la implementación de las tarjetas amarillas y rojas en el fútbol. ¿Cómo y por qué surgieron? Reseña histórica.

Por: Roosevelt Castro B.
Las tarjetas punitivas en el futbol cumplen 50 años. Sí, son cinco décadas de evolución desde su implementación en el Mundial de México 70 hasta hoy, en plena pandemia global  producto del Covid 19.
 Dicen que los inventos nacen de la necesidad de solucionar un problema y las tarjetas lo han hecho desde hace media centuria. Las amarillas y las rojas tendrían como objetivo detener la violencia rampante que agobiaba al fútbol. El visionario ingles Kenneth Aston entendió que, como subalterno de la Reina Isabel en la Segunda Guerra Mundial, debía contribuir en ese cometido. Estaba en su ADN.
Batalla de Santiago: primer detonante
Al exsargento  y árbitro inglés, nacido el  1° de septiembre de 1915 en Colchester, Reino Unido,   vivió “en carne propia” el detonante para su famosa invención. La Batalla de Santiago fue el hecho histórico del fútbol, que inspiró a este profesor  británico.
El 2 de junio de 1962, en el marco de la Copa del Mundo en Chile,  se enfrentaban los anfitriones contra el onceno italiano, por el grupo 2.   El equipo arbitral  fue comandado por Ken Aston, quien  fungía como  árbitro central, secundado por el israelí Leo Goldstein y el mexicano Fernando Buergo Elcuaz, quienes oficiaron como jueces línea del choque futbolero, que luego fue calificado como el más violento de todos los Mundiales realizados hasta el momento.
El ambiente antes del partido era tenso. Antonio Ghirelli y Corrado Pizzinelli, dos periodistas italianos,  habían descrito en términos crudos y desobligantes a la capital austral tildándola de “un basurero donde su población era propensa a la desnutrición, el analfabetismo, el alcoholismo  y la  pobreza”. Igualmente, algunos futbolistas de la “Escuadra Azurri” fueron despectivos y pocos corteses con las mujeres chilenas calificándolas de “poco agraciadas”, por no decirles que no tenían muchos atractivos  físicos.
La respuesta de la prensa no se hizo esperar. Los periódicos chilenos respondieron describiendo a los italianos como “fascistas, mafiosos, abusados ​​y, debido a que algunos de los jugadores del Inter de Milán habían estado involucrados recientemente en un escándalo de dopaje,  los calificaron de drogadictos”. 
Así las cosas, el partido comenzó con un ambiente negro, como el color de la vestimenta arbitral comandada por el británico.
Los cerca  de 66.000 espectadores que asistieron al Estadio Nacional de Santiago vieron como Aston expulsaba verbalmente al italiano Giorgio Ferrini, cuando solo  transcurrían solo 12 segundos del pitazo inicial.  Igualmente, y al minuto 41, mandó a las duchas al defensor Mario David, de Italia.
Patadas, codazos, escupitazos y hasta trompadas se vieron en esta batalla campal, matizada por la “sed de venganza austral”  y con la anuencia del juez inglés, que opacaron la victoria chilena 2-0. Los goles de  Jaime Ramírez y de Jorge Toro no obnubilaron  el  vergonzoso episodio de violencia.
Rattin y la Babel para otra expulsión
El segundo detonante  para la invención de las tarjetas rojas y amarillas fue la expulsión de Ubaldo Rattin.
Ocurrió cuatro años después. Inglaterra era la anfitriona de la octava Copa del Mundo. Los inventores del fútbol moderno organizaban por primera y única vez la máxima fiesta del balón del orbe.
Ken Aston, ya retirado del juzgamiento, fungía en la comisión arbitral de la cita mundial con la pelota en su país.
De entrada, las acciones violentas empezaron a aflorar en los partidos. El objetivo de las diferentes selecciones era uno solo: que Brasil no retuviera  el título que, de manera consecutiva,  venía llevándose desde Suiza 1958 y Chile 1962.
Es que si los de la tierra de la samba lograban su “Tri”, se llevarían definitivamente para sus vitrinas la Copa Jules Rimet.
Brasil vs Bulgaria,  Brasil vs Portugal fueron algunos de los encuentros en los que afloraron los espíritus violentos y que no fueron detenidos y castigados  por los encargados de impartir justicia dentro de los terrenos de juego ingleses y ante la mirada complaciente de Sir Stanley Rous, presidente de la FIFA y anfitrión de la Copa Mundial.
Pero la “gota que rebozó la copa” fue el partido entre Argentina e Inglaterra, por cuartos de final. Los gauchos venían como favoritos mientras que los locales, orientados por Alf Ramsey,  no convencían a su fanaticada.
Para el encuentro futbolero, jugado en el Estadio de Wembley el sábado 23 de Julio de 1966, fue designado el juez el alemán Rudolf Kreitlen.
 Transcurría el minuto 36 del primer tiempo del partido cuando el árbitro alemán expulsa verbalmente y  de forma directa al argentino Ubaldo Antonio Rattin. El  capitán albiceleste no lo entendía, no solo psíquicamente sino idiomáticamente. Quedó estupefacto.  La Torre de Babel que se formó fue un galimatías para los visitantes. Los dirigidos por Juan Carlos Lorenzo señalaban que el de la falta era Omar “El Pato” Pastorizza, pero, y ante la dificultad idiomática, no se logró reversar la injusta medida disciplinaria tomada por el árbitro germano. Al final, y faltando escasos 5 minutos para terminar el partido, el delantero Roger Horst convirtió la única anotación, para que Inglaterra se instalara en las semifinales y más tarde coronarse campeona del mundo  por primera y única vez.
En el palco  miraba incrédulo Ken Aston.  Sabía que quería no solo detener la violencia en el fútbol,  sino tomar medidas disciplinarias que,  ante esa diversidad idiomática, eran difíciles de  interpretar, pues no existía un código universal que las hiciera entender.
Un semáforo inspirador
Luego de realizar un balance minucioso en material arbitral, Aston se puso a la tarea de crear un código que lo entendieran en todo el planeta tierra. Fue así que un día conduciendo por las calles londinenses cuando se le prendió el foco. Vio en el semáforo como se detenían no solo los vehículos, él aspiraba a parar la violencia.  Además, observó el amarillo preventivo y a ambos colores los extrapoló para la disciplina en el fútbol.
Hilda, su mujer, fue la que “aterrizó” las disquisiciones del juez británico. Recortó las primeras dos cartulinas  con esos colores  y se las enseñó a su esposo.  Así nacieron las primeras tarjetas del castigo en el fútbol. Solo les faltó la verde, que en 1986 sería tomada por otro visionario para premiar el comportamiento respetuoso y de juego limpio, pero esa es otra historia.
El británico rememoraría tiempo después que estos dos colores, tanto el amarillo como el rojo, ya los había utilizado.  “Fue en 1947 cuando   introduje las banderas de los jueces de línea de colores brillantes, una amarilla y otra roja, en lugar de las proporcionadas por el equipo local, en los colores del equipo local, que tradicionalmente se habían utilizado”, dijo en su momento el juez inglés. Explicó que estaba haciendo un juego en medio de un brumoso día de Londres y  que los colores del equipo local eran beige y chocolate,  que no se podían ver en la niebla. Continuó su relato diciendo que: “fui  a la tienda de excedentes de guerra en el camino a casa, compré un par de chubasqueros rojos y amarillos e hice un conjunto de banderas de colores brillantes, que usó a partir de entonces, y nunca volvió a preocuparse por la niebla”.
En México 70 debutan
Luego de mantenerlas de manera experimental en diferentes torneos y campeonatos, las tarjetas  punitivas se oficializan. México 70 es el Mundial que le abre las puertas a  las medidas disciplinarias, castigadas por estas cartulinas.
El partido inaugural entre México y URSS, jugado en el Estadio Azteca el 31 de mayo de ese año, vio como la primera tarjeta amarilla era Izada por el central del compromiso.
El alemán Tschenscher levantó el primer cartón de amonestación, al minuto 30 de la primera parte. Kakhi Asatiani, de Rusia, recibía la primera cartulina amarilla en un Mundial y entraba a la historia  del fútbol orbital
 De igual forma, sus compañeros de equipo: Evgeni Lovchev,  Givili Nodiya,  Gennadi Logofet y el mexicano Gustavo Pena terminarían siendo amonestados por el juez germano.
La primera roja es para Chile
Las expulsiones con la tarjeta roja  tienen su génesis en el Mundial de Alemania 1974. El primer jugador en recibir esta medida disciplinaria, con este novedoso invento,  fue el chileno Carlos Caszely.
El 14 de junio de 1974, y en el primer partido de la Fase de Grupos entre  Alemania y Chile, el árbitro turco Dogan Babacan  interpretó como falta descalificadora la cometida por el delantero austral al defensor teutón Berti Vogts. Corrían 67 minutos y el central no dudó. Así, los más de 83 mil espectadores, que asistieron al Estadio  Olímpico de Berlín, pudieron presenciar cómo Caszely recibía la primera tarjeta roja en la historia de las citas mundialistas.
Hoy cinco décadas después, las cartulinas de Aston siguen tan vigentes como la primera vez. Ahora falta la verde, para completar la triada cromática del inglés, pero para que no castigue sino para exaltar y premiar el comportamiento respetuoso o de juego limpio ¿Se podrá?.
 

sábado, 9 de noviembre de 2019

La Tarjeta verde en el portal Blade Soccer


El portal irlandés abordó al periodista deportivo y árbitro de fútbol Roosevelt Castro Bohórquez acerca de la creación de la tarjeta verde. Estos fueron los interrogantes realizados por el periodista y entrenador de fútbol David Williams. 

En Español

1.   ¿Cuándo tuvo la idea de la tarjeta verde?
“La tarjeta verde nace de una fusión de un arbitraje didáctico  con el de uno de fortalecimiento en valores que realizaba con los niños de  nuestro país, en 1986. Didáctico porque les empecé a enseñar las 17 reglas del fútbol y de Fortalecimiento en valores porque vi que no les enseñaban y opté por crear un manual de convivencia, en 1996. A través de una Laminita del Divino Niño Jesús, figura religiosa muy seguida en Colombia,  les imprimía con un sello de caucho  una frase que decía: “Yo amo, tolero y respeto a mi adversario”. El mensaje de la sagrada lámina se diluyó por cuestiones religiosas de muchos niños, que tenían otros credos religiosos, como musulmanes, evangélicos,  judíos o budistas. Opté por cambiar el código y me encontré que el señor Ken Aston había inventado las tarjetas en el fútbol inspirado en los colores del semáforo. Fue entonces que para el 2004, y en unas mesas de trabajo para el juego limpio del fútbol aficionado de Antioquia,  lo cambié  y le completé la frase  que decía: “Yo amo, tolero y respeto a mi adversario” con la de “Yo amo, tolero y respeto a mi adversario y contribuyo con el juego limpio”.
 Fue presentada en sociedad en una Cumbre Mundial de Paz realizada en Bogotá, Colombia, en el 2009.

2.   ¿Cuándo comenzaste a mostrar tarjetas verdes en tus juegos?
Con la Laminita del Divino Niño Jesús empecé en 1996, pero, y cómo te explicada,  las  implementé en el año de 2004 en varios juegos del fútbol infantil.
3.   ¿Cómo fue la reacción cuando le mostró por primera vez una tarjeta verde a un jugador?
Fue de mucha curiosidad y susto, pero les expliqué la metodología  que consistía en que no lo castigaba sino que reconocía su comportamiento respetuoso y de juego limpio que había tenido dentro del terreno de juego.
4.   ¿Los jugadores son fanáticos de la tarjeta verde donde se implementan en Colombia?
Hay muchos jugadores y técnicos que la ven con buenos ojos, por el aporte para la paz y la convivencia en el fútbol.
He realizado unos tests de opinión que están en mi Canal de Youtube y muchos les ha gustado esta propuesta que premia el juego limpio.
5.   ¿Cuál es su esperanza para el uso de tarjetas verdes en todo el mundo?
Mi deseo es que se incorpore en el reglamento del fútbol y que así la puedan tener todos  los que juegan este deporte en nuestro planeta.
6.   ¿Qué otras medidas positivas podrían implementarse en el juego?
Creo que el alcance que tiene la tarjeta verde es muy amplio y que puede servir para generar espacios para la paz y la convivencia, en el contexto del fútbol.
Por ejemplo: que por cada acción de juego limpio y/o comportamiento respetuoso de los jugadores, cuerpos técnicos o administrativos  premiados con la tarjeta verde se dé un punto y cinco anulen una amarilla, diez anulen una roja no violenta y 20 una expulsión de cuerpos técnicos.  Igualmente, que sea el primer ítem de desempates. Del mismo modo, que si cobran por una amarilla y una roja, que la verde también tenga un reconocimiento económico a los jugadores o de uniformes o implementación deportiva para los futbolistas aficionados y que al final de la temporada deportiva se sumen las tarjetas individuales y colectiva y se premien a los jugadores y equipos Fair Play, así como lo hacen con los goleadores o los arqueros menos vencidos.

En inglés

1. When did you have the idea of ​​the green card?

“The green card was born from a fusion of a didactic arbitration with that of a strengthening of values ​​that I carried out with the children of our country, in 1986. Didactic because I started teaching them the 17 rules of soccer and Strengthening in values ​​because I saw that they were not taught and I chose to create a coexistence manual, in 1996. Through a Laminita of the Divine Child Jesus, a religious figure very often in Colombia, I printed a phrase with a rubber stamp that said: “I love, I tolerate and I respect my adversary. ” The message of the sacred picture was diluted by religious issues of many children, who had other religious creeds, such as Muslims, evangelicals, Jews or Buddhists. I opted to change the code and found that Mr. Ken Aston had invented football cards inspired by the colors of the traffic light. It was then that for 2004, and in some work tables for the clean game of amateur football of Antioquia, I changed it and completed the phrase that said: "I love, I tolerate and respect my adversary" with that of "I love , I tolerate and respect my adversary and contribute to fair play. ”
It was presented in society at a World Peace Summit held in Bogotá, Colombia, in 2009.

2. When did you start showing green cards in your games?
With the Laminita del Divino Niño Jesús I started in 1996, but, and as explained, I implemented them in the year of 2004 in several children's soccer games.
3. How was the reaction when you first showed a green card to a player?
He was very curious and scared, but I explained the methodology that consisted of not punishing him but acknowledging his respectful behavior and fair play that he had on the pitch.
4. Are the players fans of the green card where they are implemented in Colombia?
There are many players and technicians who see it with good eyes, for the contribution to peace and coexistence in football.
I have done some opinion tests that are on my YouTube Channel and many have liked this proposal that rewards fair play.
5. What is your hope for the use of green cards worldwide?
My desire is that it be incorporated into the regulation of football and so that everyone who plays this sport on our planet can have it.
6. What other positive measures could be implemented in the game?
I believe that the scope of the green card is very wide and that it can be used to generate spaces for peace and coexistence, in the context of football.
For example: that for each action of fair play and / or respectful behavior of the players, technical or administrative bodies awarded with the green card a point is given and five annul one yellow, ten annul a non-violent red and 20 an expulsion of bodies technicians Likewise, let it be the first tiebreaker item. In the same way, if they charge for a yellow and a red one, that the green one also has an economic recognition to the players or uniforms or sports implementation for the amateur soccer players and that at the end of the sports season the individual and collective cards are added and the Fair Play players and teams are rewarded, as they do with the less defeated scorers or archers.




miércoles, 17 de julio de 2019

El Kaizen de la tarjeta verde


La tarjeta verde ha sufrido grandes transformaciones en sus más de tres décadas de creación. Veamos ese mejoramiento continuo de esta propuesta revolucionaria liderada por el periodista Roosevelt Castro Bohórquez.

Por: Naty Gómez Z.

Kaizen es una palabra de origen japonés compuesta por dos vocablos: kai que significa cambio, y zen que expresa para algo mejor, y de este modo significa mejoras continuas, bien sea en el contexto personal, familiar o social.
Roosevelt Castro Bohórquez y su tarjeta verde han “sufrido” de ese mejoramiento continuo del que habla el pueblo Nipón.
Génesis altruista
“Cuando estudiaba mi primaria, en la Escuela Anexa Francisco Montoya Kennedy, en Caramanta, Antioquia, me disfrazaba de payaso de circo. Mi nombre artístico era corazoncito. Con unos amigos,  montábamos una serie de shows cómico-musicales. Imprimíamos unas boletas con el sello de la Escuela. Las vendíamos y con el dinero recaudado, comprábamos una serie de mercados para dárselos a la gente menos favorecida de este municipio  ubicado en el suroeste antioqueño”, rememora el filántropo y creativo de esta propuesta Fair Play.
Allí, a sus 13 años, el pequeño infante descubre su vocación altruista y generosa.
“También realizaba una especie de periódico mural, en un viejo tablero que me facilitaban”, evoca el sexagenario tolimense, nacido en Villarrica un 16 de abril de 1959, pero criado en Antioquia.
Las tizas de colores, el borrador, el olor a cal y el vetusto tablero fueron los ingredientes  para otra su vocación: el periodismo. Igualmente,  los cachacos de su padre para disfrazarse de payaso, los deportes como el voleibol y el fútbol, que no solamente los practicaba sino que también los juzgaba, fueron sus nacientes aportes, a lo que años más tarde se convertirían en sus dos grandes pasiones: el fútbol y el periodismo.
Por eso no es de extrañar su contribución con la pelota. “En 1974 recalamos en Medellín, a una casa que había comprado mi padre ocho años antes en las cercanías del Estadio Atanasio Girardot”, rememora el cuarto hijo de Roosevelt, un jubilado de la Federación de Cafeteros y de Cecilia, una hacendosa matrona de Anolaima, Cundinamarca.
Las verdes mangas fueron testigo mudo de las  batallas futbolísticas que emprendía Roosevelt con sus equipos de fútbol a  los que bautizó como “Las Águilas”, “Real Florida” y “Sporting Florida”, para jugar los desafíos barriales que programaba con otros.
“En Sporting Florida fui asistente técnico y preparador físico. Participamos con ellos en la Liga Antioqueña de Fútbol, en la categoría de Ascenso. Yo tenía como 17 años de edad, cuando, con Luis Alfonso Pizarro como técnico, asumí esa responsabilidad, sin haber terminado mi bachillerato en el Liceo Nacional Marco Fidel Suárez”, comenta el fundador del periódico “El Ideal Juvenil” en su colegio.
“Me gradué como bachiller en año de 1978, pero no pasé a la Universidad de Antioquia. Quería estudiar periodismo, pues no solo había sido creador del periódico en mi colegio sino que ese año conocí  a un monstruo del periodismo: Don Guillermo Hinestroza Isaza. Él me dio la oportunidad de trabajar en radio deportiva, especialmente en un programa llamado Tribuna Roja, un espacio dedicado al DIM, que se emitía por Emisora Claridad, de Todelar”,  evoca Castro Bohórquez.
Para 1979 los micrófonos de “Don Guillo” y la grabadora de Roosevelt se trasladan para Radio Popular, del congresista Mario Gutiérrez Cárdenas y de Jaime Saldarriaga Arcila, uno de los primeros integrantes del Unión, equipo fundado por Hinestroza Isaza que le dio el  génesis al Atlético Nacional.

El Babyfútbol, inicios con la magia del balón
Hinestroza Isaza me invita a hacer parte del programa Goles y Comentarios. Se emitía por el Radio Sistema Federal y su emisora Radio Popular. Este grupo de emisoras después las adquirió el Grupo Radial Colombiano, GRC (Hoy Colmundo Radio). Ese año nos contacta el Dr. Hernán Gómez Agudelo, papá de “El Bolillo”,  para que le hiciéramos un torneo Babyfútbol, muy similar al que realizaba Guillermo en años anteriores”, recuerda el llamado “Juez de los Valores”.
En 1973 fue el último de los tres torneos infantiles de fútbol que desarrolló este genio, pintor, escritor y periodista deportivo  antioqueño. Con gran éxito vio desfilar figuras como Gustavo Nilsen Zapata, Orlando Pérez, Rogelio Zapata, Luis Ormeño Gómez. Albeiro Casas, entre otros, quienes habían salido de ese torneo y ya formaban parte de plantilla profesional del DIM. Fue por ello del llamado de urgencia de Gómez Agudelo, quien fungía como gerente del equipo rojo de Antioquia, para que le realizaran un torneo similar. “Guillermo aceptó el reto y me invitó. Pero lo que no sabíamos era que Gómez Agudelo quería un torneo gratis y como el polémico periodista no tenía pelos en la lengua, le espetó unas cuantas verdades en el micrófono  al dirigente paisa y este, disgustado, nos quitó la realización del torneo infantil de fútbol. Llamó como relevo a José María Ramacciotti, director técnico de las divisiones menores, y al odontólogo Antonio Franco Ruiz”, rememora el tolimense de nacimiento y antioqueño por adopción.
El coliseo de baloncesto Iván de Bedout fue el anfitrión de la fiesta futbolera a principios de 1980. De allí salieron grandes figuras para el fútbol como Andrés Escobar, René Higuita, Óscar “Galea” Galeano, Guillermo Álvarez, “Mecha” Jurado, entre otros.
“Cuatro años después, Guillermo y yo buscamos al Dr. Franco para reactivar el Babyfútbol. Después de dos o tres reuniones con el afamado odontólogo paisa, le propusimos que nos ganáramos un dinero con ello y se convirtió en una blasfemia para él. “Yo por dinero no les trabajaré a ese proyecto”, sentenció Franco Ruiz y se fue sin dar aviso”, comenta con nostalgia el trabajador de Editorial Colina en Medellín, en ese momento.
Es que Franco Ruiz  ya tenía asegurado el futuro con su profesión, pues tenía contratos con el Seguro Social y con sus clientes en un consultorio privado, en cambio los otros querían “rebuscarse” un dinero, pues Guillermo estaba vendiendo pauta para su espacio radial “Goles y Comentarios”, que se emitía por Radio Ritmos y  Roosevelt trabajaba para una empresa editorial.
Así las cosas, Franco Ruiz, en la dirigencia de la Liga de Atletismo de Antioquia, les hizo mutis por el foro y se llevó el proyecto para hacerlo gratis con Julio Vélez, Gonzalo Peláez, Julio César Acosta, Álvaro Galeano, entre otros, creando la Corporación Babyfútbol Los Paisitas y organizando el primer torneo en 1985.
“Le cuento esto, ya que fuimos tres personas las que le dimos “el puntapié inicial” a lo que 35 años después es esta fiesta infantil de 15 disciplinas deportivas llamada el Festival de Festivales, que empezó con el fútbol y que a dos de ellas nos echaron al olvido: Guillermo Hinestroza Isaza y Roosevelt Castro Bohórquez”, sentencia el comunicador social-periodista de la Universidad de Antioquia.

La verde da sus primeros pasos
“Hice mi primer curso arbitral en 1981, en Comfama de San Ignacio, con Gonzalo Valderrama, pero no ejercí, ya que orientaba los destinos de los equipos de la UPB. Allí, en ese curso, estuvieron entre otros Jorge “El Seco” Luis Arango, Juan Manuel Gómez Botero, John Jairo Toro, Bernardo Valencia, Mario Bedoya Morant, entre otros”, comenta el cocreador del moderno Babyfútbol y quien un año antes dirigió un equipo satélite del DIM llamado Medellincito, que nació de la negativa de Gómez Agudelo de no dejar participar dos equipos que Roosevelt había conformado para ese fallido Babyfútbol.
“Hicimos ese equipo y competimos en el Torneo de la categoría cuarta en la Liga Antioqueña de Fútbol. Como entrenábamos en la Bolivariana, los jugadores  nuestros pasaron a reforzar a la UPB y yo empecé a fungir como asistente técnico al lado del titular Alberto Escobar Acevedo”, recuerda el llamado Comunicador de la Paz.
Para 1985 realiza su segundo curso arbitral. Esta vez los instructores  fueron Juan Manuel Gómez Botero y Octavio Sierra Mesa. “Empecé a pitar en forma en 1986. Lo hice con un arbitraje didáctico y pedagógico con los niños. No pedía que me programaran con los jóvenes. Les empecé a enseñar las 17 reglas del fútbol”,  evoca el periodista deportivo asociado a la Acord, a la AIPS y al CIPA y creativo de la publicación deportiva “Sólo…Fútbol Aficionado”, en ese año.
Fueron muchas las misivas y mensajes de felicitaciones enviados hacia el Colegio de Árbitros de la Liga por la labor realizada por Roosevelt con este tipo de juzgamiento. En uno de ellos  el señor Gessler A. Hernández, presidente del Club Clásicos Santa María, manifestaba su gratitud y al mismo tiempo su preocupación por la orientación dada en ese entonces.
“El desempeño del señor (Roosevelt) Castro nos demostró que cuando hay buena capacitación y se tiene personalidad los resultados tienen que ser buenos, pues no solo dirigió el partido con el pito, sino que pedagógicamente hizo lo más importante en estas categorías como orientar a los niños en la ejecución de algunos movimientos; ejemplo: el saque de banda, de puerta, etc.
Jueces de éstas condiciones son los que hacen bien al deporte, mucho más que muchos entrenadores, que en lugar orientar de orientar a sus jugadores, los envían al campo de juego a dar puntapiés, a insultar al contrario, a hostigar al juez y muchas cosas más”, señaló en la misiva Hernández, máximo dignatario del equipo itagüiseño.

 Lo didáctico se funde con lo axiológico
Diez años después y con un receso amplio en el juzgamiento del fútbol,  Roosevelt volvió a retomar el arbitraje didáctico y le anexó otro ingrediente: el axiológico.
“Veíamos con preocupación cómo los niños del balompié antioqueño eran fundamentados en lo técnico, se preparaban en lo físico, pero no había una integralidad con sus valores morales y éticos. Así nos vimos a la tarea de crear un minimanual de convivencia para conjugarlo con la parte didáctica. De esta manera nació el arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores, con el aval del ex juez FIFA Juan Manuel Gómez Botero, en 1997”, indicó el hombre del fútbol.

Es que ese  interés de Roosevelt  por combinar los valores con el fútbol  nació en 1990  cuando participó, como director técnico, de unos equipos de futbolito, en  los torneos que organizaba la parroquia Nuestra Señora de Lourdes del barrio Florida Nueva-Estadio, en la ciudad de Medellín. Él observó cómo antes de los partidos se les impartían  una catequesis a los participantes de los torneos inculcándoles valores y quien no asistiera a ellas no podía jugar. Le gustó tanto que quiso compartirlo, bajo sus propios parámetros, con los equipos infantiles de la Fedefútbol y desde 1997, cuando pidió reingreso como árbitro, lo convirtió en una buena estrategia para fomentar y fortalecer los valores y el juego limpio. 

La propuesta pedagógica y axiológica empezó en las canchas del fútbol aficionado de Medellín, Antioquia, Colombia, con una laminita del Divino Niño. Al reverso de la imagen le imprimió un mensaje con un sello de caucho que decía: “Yo amo, tolero y respeto a mi adversario”.
Este mensaje se los entregaba antes de los partidos a los niños futbolistas de Antioquia como “pretexto” para educar en valores. Fueron más de 7 años donde se llevó esa recomendación de paz y convivencia en los diferentes escenarios del balompié aficionado antioqueño.

Propuesta reestructurada
Si bien la propuesta tuvo sus aciertos también tuvo sus inconvenientes. Muchos de los niños del fútbol aficionado no eran católicos y el mensaje se empezó a diluir.
Es que detrás de las estampitas que repartía Roosevelt había ese mensaje de respeto y tolerancia con los rivales  y con ellas quería inculcar un poco de amor en las canchas en donde le tocaba ejercer éste duro y desagradecido oficio y cuando hablaba de pretexto indica: “Algunos de los niños de los torneos de las categorías tercera, cuarta o escolar eran Testigos de Jehová o eran Evangélicos o eran Judíos y no creían en el cuento de la laminita, pero yo les decía que leyeran y reflexionaran acerca del mensaje y que lo que quisieran hacer con ella no me interesaba. Además les decía que lo más importante es que imitaran lo bueno de los grandes jugadores de fútbol; que no hacía falta llenarse de soberbia, vanidad o engreimiento; que había que respetar a los demás y siempre, siempre, trabajar en equipo y con mucho amor “, les indicaba a los niños el árbitro Castro.


 Del Divino Niño a la tarjeta verde
Por eso se dio  a la tarea de encontrar un código universal que no “violentara” los principios espirituales de los niños futbolistas y así creó la Tarjeta verde, como ese símbolo para la campaña educativa de la formación en valores y de la promoción del juego limpio.
Ese variopinto paisaje espiritual mutó al color verde, en el 2004. “Me encontré con esa diversidad religiosa,  que no creían en el cuento del Divino Niño y vi en el verde ese código que faltaba, para completar la trilogía del semáforo en la que se inspiró el árbitro ingles Ken Aston para inventar las tarjetas punitivas en el fútbol. Así nació esta tercera tarjeta que tiene unos objetivos axiológicos como son los de premiar todas las acciones de juego limpio que tienen los jugadores, cuerpos técnicos y administrativos de los equipos de fútbol antes, durante y después del desarrollo de un partido”, señala el llamado “Árbitro de la Paz”.
Salvaguardar la integridad física de los jugadores, generar espacios para la paz y la convivencia en el contexto del fútbol son otros de los objetivos que pretende esta tercera tarjeta futbolera y axiológica. 
En el 2004 y como miembro de la “Mesa de Trabajo por el “Juego Limpio” en el Fútbol Aficionado de Antioquia, en la Comisión de Juzgamiento, y adscrita a la Oficina de la No-violencia del Departamento de Antioquia”, Castro Bohórquez propuso hacer este tipo de arbitraje, pero no se pudo ejecutar ya que le dieron más fuerza al problema de las falsificación de documentos para la inscripción de jugadores. Pero esto no lo amilanó. “No obstante, allí dimos los primeros pasos para el cambio propuesto, incluyendo a la frase de batalla la contribución con el juego limpio   y así llevar la estrategia de la tarjeta verde  a la I Cumbre Mundial de Paz realizada en Bogotá, en el 2009, no sin antes aportar en otros escenarios como I Encuentro Nacional para la Seguridad y la Convivencia en el Fútbol Colombiano Alcaldía de Medellín, en el 2008”,  continúa con su relato Roosevelt.


“Yo amo, respeto,  tolero a mi adversario y contribuyo con el juego limpio”  fue la frase que quedó impresa en las tarjetas verdes, como mensaje de paz y convivencia desde hace más de 10 años y que aún sigue vigente.

“De igual forma, y como miembro en las mesas de trabajo de los lineamientos “Fútbol con inclusión social” y “Academia-Investigación” del Plan Decenal para la Comodidad, la Seguridad y la Convivencia en el Fútbol Colombiano 2013-2023. (CNSC 2012), continuamos con nuestro aporte Fair Play”, resalta y recalca el periodista deportivo co-creador de propuestas como “El Despelote Deportivo” (una transmisión radial de fútbol matizada con humor),  “Historias a la Redonda” (Espacio televisivo mostrando la parte humana del fútbol y sus actores), “Tarjeta Roja a la Violencia” (Campaña publicitaria en televisión) y otras “locas propuestas más”,  que han nutrido el periodismo deportivo desde Medellín, Colombia.  
Llega lo conceptual
La conceptualización de la Tarjeta Verde llegó como producto de la monografía de grados, como técnico de fútbol, del convenio Indeportes Antioquia-Liga Antioqueña de Fútbol.
“Con nuestra monografía de grados titulada “El Reglamento del Fútbol y los Valores en el desarrollo psicosocial del niño futbolista antioqueño en el juego limpio”, se logró ese objetivo en diciembre de 2012. En este aporte académico conceptualizamos en forma y le dimos un sustento  teórico a nuestra propuesta axiológica de la tarjeta verde”, indica.
“Meses antes habíamos sido ponentes en el III Congreso Internacional de Comunicación para la Paz “La comunicación en los procesos contemporáneos de Paz-Conflicto: Escenarios, actores, agendas y desafíos”, organizado por la Universidad de Santo Tomás, Bogotá, con la ponencia “El periodismo deportivo: ¿Una balacera lingüística? Allí también mostramos las bondades de la tarjeta verde, como estrategia para la paz en el contexto del fútbol, en agosto de 2012”, recuerda el llamado “Juez de los valores”.

Otras verdes, otras geografías
Su aparición en los torneos de formación de la Real Federación Andaluza, en España; en el “Proyecto Cantera” y colectivos arbitrales de Guadalajara y Acapulco de México; en la Segunda División del fútbol italiano; en la Copa Verde en Belén Do Pará, Brasil,  y en la Localidad de San Cristóbal en Bogotá; en la ONG chilena Fútbol Más; en el “Libro de la Moral” en Japón  y en AFA y sus festivales juveniles e infantiles, entre otros, le han servido a Roosevelt para reivindicar su  creación que completa más de 30 años.
“Yo lo llamo efecto boomerang, ya que sale de nuestra geografía y llega a esas otras, para devolverse y reivindicar lo que he construido en más de tres décadas”, señala Roosevelt.
Ahora quiere llegar al Mundial de Qatar 2022. “Ya enviamos mucha documentación a la FIFA y especialmente al Internacional Board. Sé que es un proceso lento, pero tengo la esperanza de que se cristalice en beneficio del fútbol, pues si las tarjetas amarilla y roja aparecieron un siglo después del primer reglamento, la mía tendrá un lugar en el desarrollo del fútbol incorporándola en el Reglamento”, ambiciona el creativo de esta propuesta.
Así, la tarjeta verde ha tenido un tránsito enorme desde sus inicios en 1986 con el arbitraje didáctico que realizaba su creativo, pasando por el de fortalecimiento en valores con la estampita del Divino Niño hasta mutar al tercer color del semáforo, para “darle la norma de la ventaja al amor, la paz y la convivencia” y así revolucionar el mundo del fútbol. ¿O no?.

(Tomado del portal " Las 2 Orillas")