sábado, 4 de febrero de 2012

Como las águilas, alto vuela Rufay

Héctor Sánchez, más conocido como Bucky, fue mi primer técnico en Ingenio Cauca. A él mi testimonio de gratitud”, dice Robinsón Zapata.
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Robinsón Zapata Montaño, actual portero del Itagüí Fútbol Club, nace el 30 de septiembre de 1978 en Florida, un pequeño pueblo enclavado al oriente del departamento del Valle del Cauca. “Mi niñez y parte de mi juventud transcurrió allí. Mi papá trabajó para el ingenio del Cauca como tractorista y mi mamá, como ama de casa de ocho hermanos, me enseñó muchos de los valores que ahora tengo”, evoca con cariño el tercer hijo de José y Florinda.
La unión familiar, el calor de hogar, el respeto por los demás y tener siempre el estudio como una prioridad, han sido los ejes en los que se ha fundamentado la familia Montaño Zapata. “Mis padres siempre han inculcado eso y después los reforcé en la primaria de la Escuela Antonio Isaza y en el bachillerato del Liceo Tomás Carrasquilla de mi pueblo natal”, recuerda el amante de la música salsa, reggaeton y muchos otros géneros musicales e igualmente de los libros de autoayuda.
El río Fraile es testigo de su gran amor por la pelota. “Yo empecé en los equipos del barrio. Después pasé al Ingenio Cauca a jugar un torneo que se realizaba hace algunos años con otros ingenios como Manuelita, Riopaila. Allí tuve la oportunidad de ser visto por el América, adonde llegué a los 13 o 14 años”, rememora el esposo de la cartagenera Ceucy Álvarez y padre amoroso de Bianca, su niña de año y medio.



Trayectoria
“A veces jugaba como volante, pero un día el profe nos hizo una prueba a tres de nosotros como portero y ahí me quedé”. Así, Zapata Montaño, comienza su carrera deportiva como arquero a quien la comida de mar, el sancocho y ahora los frijoles antioqueños no faltan en su riqueza gastronómica.
Hace su debut con América de Cali en 1998. Luego pasa al Real Cartagena y es allí donde conoce a Ceucy. En 2004 se va para Argentina, donde milita con Rosario Central, Independiente y Belgrano. En 2006 actúa para La Serena de Chile antes de regresar a Colombia para jugar con el Cúcuta Deportivo. De 2007 a 2010 juega en el Steaua de Bucarest de Rumania. En 2011, juega en el Deportivo Pereira, el cual desciende a la Categoría Primera B Colombiana. A comienzos del 2012 se vincula al Itagüí Ditaires.Ahora “Rufay” espera con ansiedad de padre cariñoso a su hija Bianca, nacida en territorio rumano, y a su esposa Ceucy, para radicarse en Envigado



viernes, 3 de febrero de 2012

Aguirre, motivado!

Roosevelt Castro B.
Jorge Andrés Aguirre Restrepo, delantero del Itagüí, maduró muy rápido. Se convirtió en papá soltero cuando despuntaba los 14 años de edad. No obstante el pequeño Juan David, su hijo de 9 años de edad, se ha convertido en el motor de su vida, su inspiración.
“Juan David es la máxima alegría no solo mía sino de mi familia. Llegó en un momento difícil porque aun estaba muy joven. Creo que todo esto de ser papá y de salir adelante se lo debo a mis padres y mi hijo me ayudó a madurar mucho”, dice con una sonrisa de alegría el jugador nacido el 18 de junio de 1987 en Medellín.
Jorge realiza una gambeta en el caso de que su hijo se dedique al fútbol. Es que su niñez la pasó entre su sueño futbolístico y su responsabilidad de padre. “Lo voy a acompañar en todo lo que él quiera, en el talento que él empiece a desarrollar, pero si me gustaría que él se inclinara más por el estudio porque esta profesión que, aunque es muy bonita, es muy difícil”, expresa el novio amoroso de Johanna Sepúlveda.
“Yo quiero ser futbolista o ser ingeniero”, interpela Juan David, quien estudia quinto de primaria en la Clodomiro Ramírez.

Palmarés
“La constancia es el mejor camino a la victoria”, es la frase contundente que le escribió su novia, en un álbum de fotografías. Y Jorge la avala en su historial futbolístico.
“Mi primer gran paso en un equipo organizado fue en el Ponyfútbol del año 2000, con el equipo Campoamor, orientado por Aldemar Restrepo. Allí quedamos subcampeones ese año y me gané el trofeo de goleador y mejor jugador”, evoca el menor entre dos hermanos de la familia Aguirre Restrepo. Juan Pablo, su hermano mayor, tuvo mucho tiempo en el fútbol pero enrumbó su proyecto de vida como politólogo en la Universidad de Antioquia.
Para el 2001 tiene su primera cita internacional. “Yo reforcé el Club Estudiantil, que dirigía el profesor Jesús Ramírez, en la Copa Niké en Portugal. Fue una experiencia muy bonita”, evoca el hijo de Fernando, dueño de una litografía, y de Rubiela, ama de casa.
En el 2002, Envigado adquiere sus derechos deportivos donde realiza todo el proceso en divisiones inferiores quedando de goleador en muchas de los torneos de la Liga.
“El profesor Hugo Castaño me dio la oportunidad de jugar fútbol profesional. Debuté en un partido contra Bucaramanga y lo curioso que recuerdo es que casi hago un gol de chilena y el profe me dijo que si lo hubiera convertido me habría mantenido toda la temperada, pasara lo que pasara”.
Contribuyó con sus goles al ascenso de Envigado a la categoría A, en el 2007. “Allí tuve compañeros de equipo a Gio Moreno, Jairo Palomino, Dorlán Pabón, James Rodríguez, es decir un gran grupo humano y técnico, orientado por el profesor Kico Barrios”.
Luego de casi tres temporadas como profesional con el cuadro Naranja va a préstamo al Rionegro de la B. “Allí estuve con René Higuita, un excelente ser humano”, dice Jorge entre risas.
Desde hace tres años se encuentra defendiendo los colores del Itagúí, donde ha convertido 23 goles y ha contribuido al equipo a subir de categoría. “Aquí estoy muy contento porque también obtuve un título más en mi carrera y logramos llevar al equipo a ascender en la categoría”, dice el delantero Itagüiseño habitante del barrio Calasanz de Medellín.
“A mi gustado mucho lo que tiene que ver con sistemas, la tecnología y creo que hubiera sido ingeniero de sistemas o algo así por el estilo”, manifiesta el bachiller del Pedro Justo Berrio.
“Para nadie es un secreto que el fútbol te quita mucho tiempo y ocupa todo el espacio de la vida cotidiana de uno, pero sigo muy gomoso de realizar mis estudios en esas áreas que me gustan”, concluye Aguirre Restrepo.




sábado, 7 de enero de 2012

El Pony, trampolín de los sueños



El mediapunta Dorlan Pabón brilló con los colores de Manrique Central, hace exactamente once años. De aquel chiquillo que deslumbró a propios y extraños en ese momento, hoy es una realidad del fútbol profesional colombiano.

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La versión 2012 del Ponyfútbol contará con la presencia de dos equipos internacionales: Ecuador, que viene en busca de la revancha tras caer en la final del año anterior ante su similar de Brasil, y el Tampa Fútbol Club, procedente de los EE.UU.

Roosevelt Castro B.

Cuando Reynaldo Yiso, compositor y poeta argentino, escribió su bello poema “El sueño del pibe” y que luego musicalizó Juan Puey hace ya más de seis décadas, lejos imaginarían que este tango se convertiría en el himno de los soñadores del balón.Es que el fútbol ha sido fuente de inspiración de artistas, escritores y muchos hombres del orbe.
Si el poeta “gaucho” viviera y se pasara hoy por la cancha Marte, vería que su obra cumbre se quedaría corta ante tantos sueños del balón de casi un millar de niños que participan en el Festival del Ponyfútbol.
Jaime Castrillón, Roberto Carlos Cortés, Gerardo Bedoya, Eudalio Arriaga, Amaranto Perea, Dorlan Pabón, Falcao García, David González, James Rodríguez, Camilo Giraldo, Mauricio “Mao” Molina, Vladimir Marín, Sebastián, Pérez, Jamell Ramos y Jonathan Álvarez, han sido algunos de los soñadores de la pelota que pisaron y dieron sus primeros balbuceos futbolísticos en el Festival del Ponyfútbol, que organiza la Corporación Deportiva Los Paisitas.
EvocacionesEl crédito del barrio Campo Valdés, de Medellín, Dorlan Mauricio Pabón Ríos, aún rememora sus pasos por el Pony en el 2001. “Muy contento y muy bonitos recuerdos. Uno de chiquito quería jugar en la Marte el Ponyfútbol que es una vitrina muy importante; ahí se ve mucho ‘peladito’ que tienen muy buen futuro”, asegura “Memín” nacido en Medellín, el 24 de enero de 1988.
El buen volante Verdolaga tiene frescas en su memoria las enseñanzas de su primer técnico, Víctor Galeano. “Jugué como volante de armado con Manrique. Él (Galeano) me enseñó mucho de la técnica, de cómo pegarle a un balón y esto me sirvió mucho para mi vida deportiva. También recuerdo que hice como ocho a diez goles”, evoca el volante de Atlético Nacional admirador de Higuita, Aristi y Neider Morantes.
El envigadeño Sebastián Pérez, volante del cuadro Verde, también puso a rodar sus sueños infantiles en la Cancha Marte Uno. “Fue en el 2006 cuando participé en el Pony. Fue algo bonito, uno como niño que se cría en Medellín tiene la ilusión de jugarlo. Gracias a Dios lo pude hacer con Pony Malta, que era el equipo invitado, y fue una buena experiencia, ver la cancha Marte llena, donde incluso jugué como capitán del equipo”, rememora Pérez.
“Yo jugué con Maltica, el equipo patrocinador, que dirigía Fredy Porras, en el 2000. Es la primera vez donde juega uno con tanto público, donde uno empieza a soñar que va a ser profesional, y fue una experiencia muy buena. Desde que se empiezan a vivir las eliminatorias en los barrios, uno siente el ambiente de fiesta y cosas que uno nunca ha vivido”, recuerda Jonathan Álvarez, volante de Atlético Nacional.
“Ese torneo lo recuerdo con cariño porque, sino estoy mal, tengo un récord, en el que hice dos goles en menos de un minuto”, recalca el volante nacido en Medellín, el 27 de junio de 1987.
Así, el balón de fútbol seguirá rodando con la complacencia del famoso tango del dueto argentino Yiso-Puey.



lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Debe seguir Leonel?


Cara de preocupación tiene el técnico del seleccionado colombiano, Leonel de Jesús Álvarez Zuleta. El estratega nacido en Remedios, Antioquia, el 29 de julio de 1965, está en el ojo del huracán, por los que para algunos consideran como malos resultados en las Eliminatorias. ¿Renunciará?.

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Roosevelt Castro B.


“Argentina es una selección muy fuerte, tiene jugadores de mucha capacidad y un gran técnico (Alejandro Sabella), por eso la mejor manera de irrespetarla es jugando bien, proponiendo y ganándole de local, porque tenemos que ‘cuadrar caja’ y lo mejor sería jugar bien y así ganarle a Argentina”, eran las palabras del estratega Colombiano Leonel Álvarez antes del crucial partido con el seleccionado gaucho.
Luego de la derrota (1-2), Álvarez Zuleta afirmó que Argentina fue superior y justo ganador en Barranquilla, y que Lionel Messi marcó la diferencia en el partido de la cuarta jornada de la Eliminatoria.
“Messi marca una diferencia. Sin tener la claridad de muchos otros partidos, Argentina fue muy superior en el manejo del balón y la variante de dos delanteros, además de retroceder a Messi, confundió a los muchachos y no supimos administrar el balón”, declaró el técnico nacional.
La otra cara
La crónica deportiva ha criticado duramente al técnico nacional. Que se demoró en las sustituciones, que no funcionaron, que el clima afectó, que no hubo una buena preparación, que al cuerpo técnico le falta manejo y experiencia, que la convocatoria de algunos de los jugadores no fue la mejor, que el proceso del “Bolillo” lo resquebrajó Leonel, fueron algunos de los factores que se argumentaron a la hora de buscar las causas de tan flojas presentaciones ante Venezuela y Argentina.
Pese a las críticas, Leonel garantizó que sabe lo que está haciendo como seleccionador, en tácita respuesta a su ex técnico Francisco Maturana, que dos días atrás se refirió públicamente a la falta de experiencia en el banquillo de Colombia. “Lo que sí estoy seguro es que yo sé lo que estoy haciendo”, enfatizó el estratega colombiano.
La cabeza del cuerpo técnico está servida. ¿Será decapitada?
De momento no hay ningún pronunciamiento de la Federación Colombiana de Fútbol, pero conociendo de los inesperados timonazos que los directivos están acostumbrados a dar en momentos difíciles, no sería raro que termináramos el año o comenzáramos el próximo con un nuevo estratega. Y por qué no, extranjero, porque nuevamente la voces de la impaciencia han puesto el tema sobre la mesa.
De esta manera se cierra este año el panorama clasificatorio a la Copa Mundial 2014, y habrá mucho tiempo para reflexionar porque el receso será hasta junio de 2012, cuando entren de nuevo en actividad las nueve selecciones que buscan 4 cupos y medio para el certamen orbital que ya tiene a Brasil como anfitrión
Voces
Santiago Escobar (D.T. Atlético Nacional).
“No soy nadie para decir quién o quienes son los culpables. Aquí hay responsabilidades de todos. Cuando un equipo de fútbol pierde, es toda. Aquí hay de todos en un equipo de fútbol desde los dirigentes o técnicos y jugadores. Antes de señalar culpables debemos es buscar soluciones.
A Leonel lo eligieron hace un mes y mucha gente lo daba como favorito, que era el más indicado. Pues hombre, si a él lo eligieron era porque creían en él, hoy no lo pueden echar.
Hoy más que todo es la valentía en la derrota de un hombre joven que tiene capacidad y que se puede equivocar como se han equivocado los de experiencia. Esto o es cuestión de juventud y de experiencia: en el fútbol la embarran los jóvenes, los viejos.
Yo soy un convencido de que el profesor Leonel Álvarez debe continuar. Si no sabemos para dónde vamos, que no siga”.
Pedro Sarmiento (D.T. Envigado Fútbol Club).
“Los culpables son las personas que los nombraron, son los responsables. Debemos darle continuidad al proceso, pero por lo que veo si no le tuvieron paciencia a lo realizado por “Bolillo”, creemos que va a ser difícil lo de Leonel”.
Jaime Robledo (presidente del Rionegro y veedor internacional de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Conmebol.).
“
Los culpables son los jugadores. ¿A quién se le va a echar la culpa?, el técnico hace lo que puede. Hay mucho jugador que le faltó jerarquía dentro de la cancha. Muchos que no estuvieron a la altura. Leonel así no tenga mucha experiencia debe continuar, eso sí buscándole una ciudad ideal donde el pueda desarrollarse y buscar lo que todos queremos que es ir a un Mundial

Yulián, un volante con valores


Jonathan Yulián Mejía Chaverra, volante del Envigado Fútbol Club, tiene tatuados los valores familiares en su cuerpo y en su alma.
La honestidad, la responsabilidad, el compromiso, el respeto, el amor y la amistad son algunos de los muchos valores que posee el Benjamín de los Mejía Chaverra.
Sí, el hijo de Antonio José y de María Eugenia se siente orgulloso de sus orígenes. “De mi padre, que fue zapatero en mi barrio; de mi madre, una hacendosa ama de casa; y mis hermanos Wbeimar, quien es conductor de taxi; Janeth, que trabaja en confecciones y Sandro, profesor de baile, he aprendido mucho, especialmente a valorarlo todo y a todos”, expresa el habitante del barrio El Salvador, nacido el 28 de julio de 1990 en Medellín.
Las canchas de Loreto y El Hormiguero lo vieron crecer como futbolista y como persona.
“Mi papá me llevaba al parquecito a jugar, después me metió a la Escuela Cinde de El Salvador, luego a Estrella Roja y a Loreto en el Pony. Más adelante jugué con Campoamor y Ferroválvulas, de ahí pasé a El Depor de Aguablanca, y este año firmé con el Envigado”, recuerda el volante envigadeño.
Ese recorrido lo hace con la misma rapidez como ejecuta los pases a profundidad a sus compañeros de equipo. “Elkin Giraldo me dio mis primero fundamentos y “el profe” Pedro Sarmiento me dio la oportunidad de jugar profesionalmente, por ello estoy muy agradecido”, expresa el bachiller de la Institución Educativa Ana Castrillón, donde defendió sus colores jugando mucho microfútbol hasta los 15 años y alternándolo con el fútbol.
El 6 de febrero de 2011, enfrentando a Atlético Nacional y en cumplimiento de la primera fecha del Torneo Apertura, hace su debut como profesional del balón. “Ese día le ganamos 3 a 2 a Nacional. Gracias a Dios, al “profe” y los compañeros que me brindaron mucha confianza. A pesar de los nervios, me fue muy bien”, evoca Yulián, mientras sonríe tímidamente.
Tiene tatuados en su antebrazo derecho unos ideogramas chinos. “Me los hice en el 2008 y significan los nombres de mis padres. Los busqué en Internet y quise hacerles un sencillo pero significativo homenaje a ellos”, dice el novio amoroso de Shirley Madrid.Ahora vive agradecido con la vida por jugar el deporte de su padre y de sus amigos. “Yo soy el que veo por la casa, por la familia. Gracias a Dios y a Envigado, que me dio la oportunidad, tenemos una calidad de vida mejor”, concluye el buen volante Naranja.
A Yulián no lo conocen por su nombre de pila; sus amigos lo llaman "Toño" o "Toñito".A Yulián no lo conocen por su nombre de pila; sus amigos lo llaman "Toño" o "Toñito.

La otra cara de Pezzuti


Su esposa, Julieta, y sus hijos Lucas y Candela son su razón de existir. "El amor para mí es mi señora y mis hijos", expresa Gastón.
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Roosevelt Castro B.

un valor que define a Gastón Fernando Pezzuti Carro: el respeto. Sí, el portero de Atlético Nacional tiene este componente axiológico en su vida, en su sangre.
“Intento ser respetuoso, obviamente todos tenemos nuestros momentos y nuestros cambios de humores y por eso para unos puedo sonar grosero en algunos casos, pero reitero que al menos lo intento”, expresa Pezzuti Carro, nacido en Buenos Aires, Argentina, el 9 de febrero de 1976.
“Me inspira la vida, mi mujer, mis hijos que son mi razón de vivir y de estar siempre contento y esto lo llevo a mi trabajo, que en este caso es el fútbol”, dice mientras ríe de manera cómplice con su esposa Juliana.
Decía el sociólogo alemán Karl Marx que “quien no conoce su historia, está condenado a repetirla”. Pezzuti sí conoce su historia. Es que desde sus inicios en Racing hasta hoy en Atlético Nacional, el guardavallas argentino la escribe a diario con sus valores, esos que los da el fútbol. “Me reconozco en mi historia. Aprendo de lo que me equivoqué y sigo aprendiendo de mis errores porque quiero seguir reconociendo mi historia. Por eso, Nacional es el lugar donde más cómodo me siento, donde disfruto cada día poniéndome ese escudo en el pecho y por el cual daría todo lo que tengo dentro de mis posibilidades físicas para que triunfe y que esté en los primeros planos en el ámbito internacional”, asegura el amante del rock en español y de la música de a Alejandro Fernández, Alejandro Sanz y otros más.
“Me pone triste ver a mis hijos enfermos y me produce alegría despertar todos los días con la mujer que amo y ver a mis hijos felices”, afirma Gastón Fernando.
“Leo periódicamente algún libro que me recomienden, pero no estoy muy atento a libros que vayan a sacar. En este momento estoy leyendo uno de programación neurolingüística como empezando a entender el tema y el último que me leí y que lo disfruté fue El Código Da Vinci”, comenta el portero argentino, poco apasionado por el cine y la televisión.
“El fútbol es algo importante en mi vida, es mi trabajo, es con lo que le puedo dar algo de comer a mi familia y por sobre todas las cosas es lo que me gusta y amo hacer”, concluye.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Walter Urán: pincel mágico y gol

Con sus dibujos y sus caricaturas de muchos de los hombres del orbe futbolístico, este hombre de Caicedo, Antioquia, se ha convertido en un verdadero motivador del balón. Su historia de vida.
Roosevelt Castro B.
Dice Antoine Sanit-Exupery en su obra “El Principito” que “lo importante es invisible a los ojos de los hombres”, y en Walter Urán Guzmán se cumplen estas sabias palabras del escritor francés.
La importancia de de este pintor de goles, sueños e ilusiones radica en que, su trabajo invisible, ha llenado de alegrías a muchos de los llamados ídolos del mundo del fútbol.
Sus inicios en estos menesteres le llegaron por casualidad. “Yo trabaja en una agencia de publicidad en el bario el Poblado de Medellín. Me enteré del secuestro y luego la liberación del hijo de Luis Fernando “El Chontico” Herrera. Eso me conmovió y lo pinté con una leyenda que decía que los niños de Colombia merecíamos la libertad. En el partido de ese fin de semana Herrera no jugó. Nacional le hizo una especie de desagravio al jugador con torta y todo. Yo se como hice pero logré ingresar al camerino con la pintura. “El Chontico” me dio un beso en la mejilla y me prometió que al siguiente partido le regalaba la camiseta y así lo hizo”, evoca Urán Guzmán.
De eso han transcurrido casi dos décadas y todavía lo sigue haciendo. Pinturas, caricaturas y fotografías de muchos del los hombres del mundo del fútbol. Igualmente llevando su mensaje motivacional a muchos de ellos. “Yo me convertí en su fotógrafo social, para sus bautizos, primeras comuniones e incluso para sus matrimonios”, indica el habitante del barrio Guayabal de Medellín.
Anecdotario del balón
Urán se convierte en una caja de música al evocar instantes en que inicialmente crearon trauma y se volvieron trágicos y después se convirtieron en momentos de alegrías.
“Un día Aldo Bobadilla, portero al servicio del DIM, me dijo que le hiciera una caricatura con un ingrediente: a el y toda su familia les decían en el Paraguay “Los Pollitos”. Después de entregar el dibujo y ser muy admirado por todos porque lo puse en la portería y encima del arco grafiqué unos pollitos, en homenaje a su familia, Aldo me dijo que a su mujer no le había gustado de a mucho pero que él la iba a conservar porque le encantó”, recuerda con una sonrisa Walter.
Con casi medio siglo de vida y con un aspecto de tranquilidad Urán está lleno de continúa con su anecdotario futbolístico. La más peculiar le ocurrió en la Copa América que se jugó en Colombia en el 2001 y donde el seleccionado más esperado era el argentino. Walter se adelantó y pintó a las estrellas del equipo, pero la gran decepción fue cuando Argentina Los Gauchos cancelaron su participación en el certamen.A Urán el mundo se le vino encima. Y se quedó con los cuadros hechos. En su afán de venderlos, aprovechó que los albicelestes jugaban un partido frente a Ecuador y se echó el viaje a Guayaquil para negociar. “Fue un viaje de 30 horas, logré entrar a la cancha, ellos vieron los cuadros y estaban interesados, pero no hubo tiempo porque luego del partido se fueron en un chárter”, rememora y en las paredes de su casa quedaron colgadas las imágenes de Verón, Batistuta, Aimar, Killy y el resto de estrellas gauchas. “La de Zanetti lo logré vender porque Iván Ramiro se lo llevó de regalo”, cuenta con un dejo de nostalgia.
También recordó el cuadro que le pintó a Giovanni Hernández, en ese momento al servicio del DIM, y que se lo devolvió porque “él se cambió de religión”. Igualmente, la pintura que le realizó a Carlos Bianchi, técnico de Boca Junior, y que no se la pagó, pero le dijo que se la cobrara a “El Chicho” Serna.
Su riqueza espiritual va más allá de la económica. “Todo esto me ha servicio para ser mejor persona, a pesar de los desengaños de muchos de los hombres del fútbol, pues uno ve que ellos, teniendo buena capacidad económica, no se conduelen con muchos de los que le han tendido la mano en su momento”, concluye Urán Guzmán.
Ahora, a la espera de una operación en sus ojos por un problema de cataratas y que su EPS no ha podido prográmasela después de más de dos años ni con tutela abordo, quiere mantener ese intacto ese amor por su hija Luisa María, quien vive en Nueva York, y con sus hermanos, sobrinos y especialmente con su madre Georgina.