sábado, 28 de octubre de 2017

Colombia, con la Fe intacta

"Le quiero agradecer a Dios, pasé dos años horribles. Dios me dio la esperanza de seguir adelante. Jesús restaura, lo ha hecho conmigo y sé que lo puede hacer con todas aquellas personas que están pasándola mal. Felicidades a todo el pueblo colombiano y a los peruanos, vieron la ilusión de dos países"
(Palabras de Radamel Falcao Garcia luego del empate final contra Perú)

La Tricolor completa. Selección Colombia que volvió a clasificar a un Mundial, por dos veces consecutivas en este nuevo siglo.  Foto: Cortesía

Por: Roosevelt Castro B.

“Qué paridera tan dura”, “Qué apretadera de nalga tan verraca”, “Hay muchos pechifríos en esta Selección”, “A unos les quedó grande esta camiseta”,  “Dimos papaya con el cambio de horario del partido contra los paraguayos”,  eran algunas de las frases lapidarias de los cerca de 48 millones de “técnicos” que tiene la tricolor, antes del crucial partido contra los peruanos.
Es que la derrota ante los paraguayos la fecha anterior disparó todas las voces de inconformismo de los seguidores de la Selección Colombia de Fútbol.
El máximo juez era Perú, orientado por el argentino Ricardo Gareca.  El morbo se hizo latente antes del crucial encuentro contra los Incas.  No obstante derrotando a muchos escépticos y con la fe intacta, los dirigidos por el argentino José Néstor Peckerman  repitieron Mundial, en el que Rusia será el anfitrión de los 32 los mejores seleccionados de los cinco continentes.
El 1-1 final también hizo sucumbir las estadísticas previas al partido entre peruanos y colombianos. Los guarismos decían que las selecciones de Colombia y Perú se habían enfrentado en 10 eliminatorias a un mundial.
Radamel Falcao Garcia es el máximo anotador de las selecciones Colombia con 29 goles Foto: Cortesía

Igualmente, que en total habían disputado 19 partidos. De igual forma, que la selección cafetera ganó 11 partidos, Perú 3 había salido airoso y empataron  5 ocasiones. Colombia anotó 24 goles y la selección Perú había vulnerado en  6 ocasiones nuestra valla.
Así mismo, los números decían que los jugadores que los máximos goleadores en la historia de este tradicional enfrentamiento han sido: Juan Pablo Ángel, Freddy Rincón, Radamel Falcao Garcia y Teófilo Gutiérrez, todos ellos con dos anotaciones.

Del mismo modo, comentaban los estadísticos de la pelota que la mayor goleada en la historia de este partido ocurrió en Barranquilla el 4 de junio de 2005 en las eliminatorias para Alemania 2006. Colombia  venció5-0 a  Perú, con anotaciones de Luis Gabriel Rey, Elkin Soto, Juan Pablo Ángel, John Javier "Choronta" Restrepo y Edixon Perea.
Para enloquecer un poco a Pitágoras, los hombres de los números indicaban en la previa que Colombia sumaba 4 partidos sin recibir gol de Perú, y que la última vez que Perú le anotó a Colombia por eliminatorias fue el 14 de junio de 2008 en Lima. “Aquel partido terminó empatado a 1 gol. Por Colombia anotó Hugo Rodallega y por Perú empató Juan Carlos Mariño,  jugador que un año después llegaría al Deportivo Cali”, recordó Fabio León Naranjo, estadístico del programa “Gente, Pasión y Fútbol.

Ahora los aficionados  de ambas selección ríen: los cafeteros con la clasificación directa y los Incas con la ilusión de un repechaje ante Australia, que les posibilite un tiquete mundialista después 36 años. 

Por eso los del país del vodka, el Ballet Bolshoi,  del compositor Piotr Ilich Chaikovski  y del escritor León Tolstoi esperan ser los mejores anfitriones de los 32 seleccionados y de nuestros 22 gladiadores colombianos, en su primera fiesta que realicen  de la máxima justa mundial de la pelota, la número 21 para ser más exactos.

Camino a Rusia 2018
James Rodríguez (izq.) y José Peckerman (der.), jugador y técnico referentes de las dos clasificaciones consecutivas  colombianas en el nuevo milenio. Foto: Cortesía. 

Colombia terminó cuarta en el tablero general de posiciones de la Eliminatoria Conmebol.  7 partidos ganados, 6 empatados, 6 perdidos, 21 goles a favor y 19 en contra, para 27 puntos, fueron los números de nuestra Tricolor, para llevarnos por sexta vez a una cita mundialista.  Estos fueron la síntesis de los partidos de nuestra selección, para llevarnos a Rusia 2018:
1ª Jornada (octubre 6 de 2015):
Colombia 2 vs Perú 0
Goles: 1-0, m.35: Teófilo Gutiérrez; 2-0, m.90+4: Edwin Cardona.
Colombia: David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Jeison Murillo, Frank Fabra; Fredy Guarín (m.63, Alexander Mejía), Carlos Sánchez, Edwin Cardona, Juan Guillermo Cuadrado; Teófilo Gutiérrez (m.75, Falcao) y Carlos Bacca (m.92, Fabián Castillo). 
Árbitro: El paraguayo Antonio Arias
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

2ª Jornada (octubre 10 de 2015):
Uruguay  3 vs Colombia 0
Goles: 1-0, m.34: Diego Godín. 2-0, m.51: Diego Rolan. 3-0, m.87: Abel Hernández.
Colombia: David Ospina; Santiago Arias (m. 71, Radamel Falcao), Cristian Zapata, Jeison Murillo, Frank Fabra; Freddy Guarín (m.56, Macnelly Torres) Carlos Sánchez, Edwin Cardona, Juan Guillermo Cuadrado; Teófilo Gutiérrez (m.56, Fabián Castillo), Carlos Bacca. 
Árbitro: el brasileño Heber Lopes,
Estadio: Centenario (Montevideo)

3ª Jornada  (noviembre 10 de 2015):
Chile 1  vs Colombia 1
Goles: 1-0, m.45: Arturo Vidal. 1-1, m.68: James Rodríguez
Colombia:
 David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Jeison Murillo, Frank Fabra; Carlos Sánchez (m.56, Edwin Cardona), Daniel Torres, Alexander Mejía, James Rodríguez; Jackson Martínez (m.84, Felipe Pardo) y Luis Muriel (m.70, Carlos Bacca).
Árbitro: El paraguayo Enrique Cáceres 
Estadio: Nacional (Santiago de Chile)
4ª Jornada (noviembre 16  de 2015):
Colombia 0 vs Argentina 1
Gol: 0-1, m.19: Lucas Biglia. 
Colombia: David Ospina; Helibelton Palacios, Cristian Zapata, Jeison Murillo, Frank Fabra; Alexander Mejía (m.77, Adrián Ramos), Daniel Torres, Macnelly Torres (m.46, Luis Muriel), James Rodríguez; Carlos Bacca y Teófilo Gutiérrez (m.57, Edwin Cardona). 
Árbitro: El ecuatoriano Carlos Vera
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

5ª Jornada (marzo 23 de 2016):
Bolivia 2  vs Colombia 3
Goles: 0-1, m.10: James Rodríguez. 0-2, m.41: Carlos Bacca. 1-2, m.50: Juan Carlos Arce, de penalti. 2-2, m.62: Alejandro Chumacero. 2-3, m.90+1: Edwin Cardona.
Colombia: David Ospina; Stefan Medina, Óscar Murillo, Jeison Murillo, Farid Díaz; Sebastián Pérez (m.61, Edwin Cardona), Guillermo Celis, Daniel Torres, Juan Guillermo Cuadrado (m.84, Marlos Moreno), James Rodríguez; y Carlos Bacca (m.67, Luis Fernando Muriel).
Árbitro: el brasileño Wilton Pereira 
Estadio: Siles Suazo (La Paz-Bolivia)

6ª Jornada (marzo  29 de 2016):
Colombia 3 Ecuador 1
Goles: 1-0, m.15: Carlos Bacca. 2-0, m.48: Sebastián Pérez. 3-0, m.67, Carlos Bacca. 3-1. m.90: Michael Arroyo. 
Colombia: David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Oscar Murillo, Farid Díaz; Daniel Torres, Sebastián Pérez (m.83, Gustavo Cuéllar), Juan Guillermo Cuadrado (m.84, Marlos Moreno), James Rodríguez, Edwin Cardona; Carlos Bacca (m.78, Adrián Ramos). 
Árbitro: el chileno Enrique Osses
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

7ª Jornada (1 de septiembre de 2016):
Colombia 2  vs Venezuela 0
Goles: 1-0, m.47: James Rodríguez. 2-0, m.81: Macnelly Torres. 
Colombia: David Ospina; Stefan Medina (m.90, Edwin Cardona), Jeison Murillo, Oscar Murillo, Farid Díaz; Carlos Sánchez, Daniel Torres, Macnelly Torres, James Rodríguez; Carlos Bacca (m.82, Roger Martínez) y Luis Fernando Muriel (m.69, Juan Guillermo Cuadrado).
Árbitro: El uruguayo Daniel Fedorczuk 
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

8ª Jornada (6 de septiembre de 2016):
Brasil 2 vs Colombia 1
Goles: 1-0, m.1: Miranda. 1-1, m.35: Marquinhos, en meta propia. 2-1, m.73: Neymar.
Colombia: David Ospina; Stefan Medina, Jeison Murillo, Oscar Murillo, Farid Díaz; Carlos Sánchez, Wilmar Barrios, Macnelly Torres (m.51, Juan Guillermo Cuadrado), James Rodríguez; Carlos Bacca (m.71, Róger Martínez) y Luis Fernando Muriel (m.82, Marlos Moreno). 
Árbitro: El argentino Patricio Lousteau
Estadio: Arena da Amazonia, de Manaos 

9ª Jornada (6  de octubre de 2016):
Paraguay 0 vs Colombia 1
Gol: 0-1, m.91: Edwin Cardona.
Colombia: David Ospina; Óscar Murillo, Santiago Arias, Wilmar Barrios (m.71, Alexander Mejía), Carlos Sánchez, Farid Díaz; Abel Aguilar, Juan Cuadrado (m.81, Orlando Berrío); Carlos Bacca, Luis Muriel (m.77, Edwin Cardona).
Árbitro: el chileno Julio Bascuñán
Estadio, Defensores del Chaco, de Asunción.
Segunda Vuelta


Selección Colombia de Fútbol versión 2016. Foto: Cortesía.

10ª Jornada (11 de octubre de 2016):
Colombia 2 vs Uruguay 2
Goles: 1-0, m.15: Abel Aguilar. 1-1, m.27: Cristian Rodríguez. 1-2, m.73: Luis Suárez. 2-2, m.84: Yerry Mina.
Colombia: David Ospina; Santiago Arias (m.74, Orlando Berrío), Óscar Murillo, Yerry Mina, Farid Díaz; Carlos Sánchez, Abel Aguilar; Juan Guillermo Cuadrado, Macnelly Torres; Luis Fernando Muriel (m.46, Edwin Cardona), Carlos Bacca (m.57, Roger Martínez).
Árbitro: El argentino Néstor Pitana
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

11ª Jornada (10 de noviembre de 2016):
Colombia 0 vs Chile 0
Colombia: David Ospina; Santiago Arias, Yerry Mina (min. 81, Macnelly Torres), Óscar Murillo, Farid Díaz; Carlos Sánchez, Abel Aguilar, Edwin Cardona, James Rodríguez; Orlando Berrío (min. 62, Luis Muriel) y Miguel Borja (min. 46, Falcao García).
Árbitro: Wilton Pereira Sampaio (Brasil)
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

12ª Jornada (15 de noviembre de 2016):
Argentina 3 vs Colombia 0
Goles:
10' L. Messi,  23' L. Pratto,  84' A. Di María
Colombia: Ospina, Arias, Murillo, Álvarez, Sánchez, Sánchez, Rodríguez, Torres (min. 67, Copete), Barrios (min. 46, Mac Torres), Falcao (Min. 76, Bacca), Cuadrado.
Árbitro: El ecuatoriano Roddy Zambrano,
Estadio: Bicentenario de la provincia de San Juan

13ª Jornada (23 de marzo de 2017):
Colombia 1 vs Bolivia
Gol: James Rodríguez (82’-Penalty)
Colombia: David Ospina, Juan Guillermo Cuadrado, Cristian Zapata, Yerry Mina, Pablo Amero, Carlos Sánchez, Mateus Uribe (Min 64, Duvan Zapata), Macnelly Torres, James Rodríguez, Luis Muriel (Lesionado min 34, Luis Quiñones)  y Carlos Bacca (min 75, Cardona).
Árbitro: Wilton Pereira Sampaio (Brasil)
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

14ª Jornada (marzo 28 de 2017):
Ecuador 0 Colombia 2
Goles: James Rodríguez (20),  Jun G. Cuadrado (34)
Colombia: David Ospina - Santiago Arias (Carlos Bacca 84), Yerry Mina, Cristian Zapata, Farid Díaz - Juan Guillermo Cuadrado, Abel Aguilar (Daniel Torres 65), James Rodríguez, Carlos Sánchez, Edwin Cardona (Mateus Uribe 73) - Miguel Borja
Árbitro: Néstor Pitana (Argentina)
Estadio: Atahualpa (Quito)

15ª Jornada (31 de agosto de 2017):
Venezuela 0 vs Colombia 0
Colombia:
 David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Oscar Murillo, Frank Fabra; Edwin Cardona (min.62: Giovanni Moreno), Carlos Sánchez (min.74: Abel Aguilar), Wílmar Barrios, Juan Guillermo Cuadrado; Yimmi Chará (min.80: Luis Muriel) y Falcao García
.
Árbitro: Wilton Pereira Sampaio (Brasil)
Estadio: Polideportivo Pueblo Nuevo, de San Cristóbal

16ª Jornada (5 de septiembre de 2017):
Colombia 1 vs Brasil 1
Goles: Colombia: Falcao García (56) Brasil: William (45+2)
Colombia: David Ospina - Santiago Arias, Cristian Zapata, Dávinson Sánchez, Frank Fabra (William Tesillo 85) - Edwin Cardona (Teófilo Gutiérrez 70), Carlos Sánchez, James Rodríguez, Abel Aguilar, Juan Guillermo Cuadrado (Yimmi Chará 46) - Falcao García. 
Árbitro: El venezolano Jesús Valenzuela
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

17ª Jornada (5 de octubre de 2017):
Colombia 1 vs Paraguay 2
Goles: Colombia: 1-0, m.79: Falcao. 1-1, m.88: Óscar Cardozo. 1-2, m.92: Antonio Sanabria.
Colombia
: David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Davinson Sánchez, Frank Fabra; Carlos Sánchez, Abel Aguilar, Edwin Cardona (m.74, Yimmi Chará), James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado (m.62, Teófilo Gutiérrez), y Radamel Falcao García.
Árbitro: el brasileño Ricardo Marques
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez (Barranquilla)

18ª Jornada (10 de octubre de 2017):
Perú 1 vs Colombia 1
Goles: 0-1, m.55: James Rodríguez. 1-1, m.75: Paolo Guerrero.
Colombia: David Ospina; Santiago Arias, Óscar Murillo, Davinson Sánchez, Frank Fabra; Carlos Sánchez, Duván Zapata (m.71, Wilmar Barrios), Juan Guillermo Cuadrado, Abel Aguilar, James Rodríguez (m.84, Yimmi Chará); y Radamel Falcao (m.89, Giovanni Moreno).
Árbitro: Sandro Ricci (Brasil).
Estadio: Nacional, Lima.


Colombia en números
Cuatro técnicos, seis clasificaciones Mundialistas y dos nacionalidades. De izq. a der.  Adolfo Pedernera (argentino- Mundial Chile 1962), Francisco Maturana (colombiano- Mundiales Italia 1990 y EEUU 1994), Hernán Darío Gómez (colombiano- Mundial Francia 1998) y José Néstor Peckerman (argentino- Mundiales Brasil 2014 y Rusia 2016). Fotomontaje: Cortesía.
Colombia jugó 18 partidos:
7 ganados: 4 de local (Perú, Ecuador, Venezuela y Bolivia) y 3 de visitante (Bolivia, Paraguay y Ecuador)
6 empatados: 3 en casa (Uruguay, Chile y Brasil) y 3 afuera (Chile, Venezuela y Perú)
5 perdidos: 2 de local (Argentina y Paraguay) y 3 de visitante (Uruguay, Brasil y Argentina)
Sumó 27 puntos:
6 con Ecuador y 6 con Bolivia; 4 con Perú y 4 con Venezuela; 3 con Paraguay; 2 puntos con Chile, 1 punto con Uruguay y 1 punto con Brasil. *No hizo puntos contra Argentina
15 sumados en casa                                   
12 logrados como visitante
16 en la primera vuelta y 11 en la segunda
Fue el 4º mejor local y el 4º mejor visitante de la Eliminatoria
Anotó 21 goles:
12 en Barranquilla y 9 en sus partidos afuera de casa
9 en los primeros 45 minutos y 12 en las partes complementarias
Marcó así: 5 a Ecuador; 4 a Bolivia; 3 a Perú, 2 a Venezuela, Paraguay, Uruguay y Brasil; 1 a Chile. *No le convirtió goles a Argentina
10 futbolistas marcaron para Colombia: James Rodríguez (6), Carlos Bacca y Edwin Cardona (3), Falcao García (2), Abel Aguilar, Juan Guillermo Cuadrado, Teófilo Gutiérrez, Yerry Mina, Sebastián Pérez y Macnelly Torres (1). *Marquinhos (Brasil) hizo autogol.
Recibió 19 anotaciones:
7 de local y 12 de visitante
8 en los primeros tiempos y 11 en las segundas partes
Le anotaron así: 5 de Uruguay; 4 de Argentina; 3 de Brasil; Bolivia y Paraguay le anotaron 2; Chile, Perú y Ecuador le hicieron de a 1. * Venezuela fue la única selección que no le marcó
Los 19 jugadores que le anotaron a Colombia: Diego Godín, Diego Rolán, Abel Hernández, Cristian Rodríguez, Luis Suárez (Uruguay); Lucas Biglia, Lionel Messi, Lucas Pratto, Ángel di María (Argentina); Miranda, Neymar, William (Brasil); Juan Carlos Arce, Alejandro Chumacero (Bolivia); Óscar Cardozo y Antonio Sanabria (Paraguay); Arturo Vidal (Chile), Paolo Guerrero (Perú) y Michael Arroyo (Ecuador)
Pékerman le dio minutos a 45 futbolistas:
David Ospina fue el único que jugó todos los minutos: 1.620 en 18 partidos.
William Tesillo fue el que menos jugó: 4 minutos
Edwin Cardona fue el jugador que más veces entró desde la suplencia: 7 partidos
Carlos Bacca fue el más sustituido: 7 juegos
                                                                        (Estadísticas tomadas de Futbolred)

Las seis citas

Cuando se fundó la Federación Colombiana de Fútbol, en 1924, y 12 años después su afiliación a la FIFA, lejos estaban de imaginar sus dirigentes que nuestros seleccionados estarían en seis citas con los mejores del orbe del balón.
Desde Chile-62 hasta Rusia 2018, el fútbol de Colombia ha completado media docena de citas mundialistas con la pelota, en la categoría mayores, rama masculina. Vemos algunos datos de este paso en el orbe futbolístico:

Chile 62: los pañales mundialistas de Colombia

Primera cita: Chile 1962. Foto: cortesía El Tiempo.

El sueño mundialista de Colombia comenzó en 1957, pero solamente se vino a concretar cuatro años después, cuando el equipo dejó fuera a Perú en una eliminatoria de dos partidos y se convirtió en uno de los 16 equipos que fue por la corona en Chile, en 1962. Fue un trabajo hecho con las uñas, gracias a un puñado de futbolistas que lograron destacarse en un universo de extranjeros, y en el que uno de los foráneos más importantes en el fútbol local en los años 50, el argentino Adolfo Pedernera, los hizo crecer hasta convertirlos en héroes.
Si uno mira el balance del equipo en números, no fue bueno: un empate y dos derrotas. Pero si se tiene en cuenta que se le empató al campeón europeo vigente, Unión Soviética, en un partido épico, la participación toma más vuelo. Pero ese 4-4 es tema aparte en este especial.
De la lista inicial de 35, Pedernera finalmente llevó a 22. Santa Fe fue el equipo que más jugadores aportó a esa Selección: estaban Francisco 'Cobo' Zuluaga, Carlos 'Copetín' Aponte, Hernando 'Mono' Tovar, Jaime Silva, Héctor 'Zipa' González y Jairo 'Niño' Arias. Además, se llevó a jugadores que había tenido dos años antes en el América, en la mejor campaña del equipo hasta que llegó Gabriel Ochoa (subcampeón), Marcos Coll y Luis Carlos Paz. El resto estaban repartidos en el resto de equipos profesionales. Ninguno actuaba en el exterior y solamente dos habían salido a jugar afuera del país: Efraín 'Caimán' Sánchez, a San Lorenzo de Argentina, en 1948, y Delio 'Maravilla' Gamboa, al Oro de México, en 1959

Italia 90: una espera de 28 años


Segunda cita: Italia 1990. Foto Cortesía Comutricolor

Dirigidos por el chocoano Francisco Maturana Garcia, la selección Colombia de fútbol de mayores clasificó a su segunda cita mundialista, en Italia-1990.
Fue una espera de 28 años. Ubicada en el  Grupo 2  de la eliminatoria suramericana con Ecuador y Paraguay, Colombia culminó con 2 victorias, 1 empate, 1 derrota y logró su tiquete mundialista luego de clasificar como primera del grupo y  haber ganado la repesca intercontinental frente a la selección de Israel. Al seleccionado asiático lo derrota en Barranquilla 1-0, con gol de Albeiro Usuriaga, y un empate a 0 goles en la ciudad de Ramat Gan, sella la clasificación a la tierra de la piza, El Vaticano y su historia milenaria.
Los dirigidos por Maturana  viajaron hasta  Italia para componer el grupo D junto a  Yugoeslavia (que terminó 5. ° en el certamen),  Alemania (quién se postró campeona del certamen) y los  Emiratos Árabes Unidos.
Para su debut enfrentaron a los Emiratos, en un encuentro disputado el 9 de junio en el  Estadio Renato Dall’Ara. Los cafeteros lograron llevarse la victoria de 2-0 con goles de  Redin y Valderrama. Cinco días después enfrentaron a Yugoslavia, pero a pesar del buen fútbol fueron derrotados por la mínima diferencia (1-0). Su enfrentamiento final era crucial, pues definiría si clasificaría a octavos o caería eliminada en primera ronda. Alemania contenía en ese entonces una nómina de lujo, en su escuadra enlistaban jugadores destacados como Lothar Mathäus,  Jürgen Klinsmann,  y Rudi Völler entre otros, además comandada por el técnico y según muchos el mejor jugador en la historia de la Selección de Alemania, Franz Beckembaur. A pesar de ello los primeros 45 minutos terminaron en un 0-0 y en un dramático segundo periodo, se logró el empate en los pies de Freddy Rincón.
En octavos de final, enfrentaron a Camerún.  Otro drama pues en el tiempo reglamentario empataron a 0 goles y en el suplementario, Camerún, comandado por Roger Milla quien anotó el gol, acabó con la ilusión colombiana de seguir avanzando.

En EEUU, la tercera cita cafetera
En Estados Unidos, Colombia repite Mundial bajo la égida de Francisco Maturana.  El asesinado de Andrés Escobar acabó con los sueños de una gran selección de fútbol. Foto cortesía.

En 1994, Estados fue el anfitrión de las 24 mejores selecciones del mundo del fútbol.  Colombia clasificó al Mundial por segunda vez consecutiva. El combinado dirigido por  Francisco Maturana integró el Grupo A compuesto también por el local, Suiza y Rumania.
Colombia había llegado con un amplio favoritismo por la prensa local e internacional luego de la goleada  5-0 a Argentina en la fase clasificatoria.
Con derrota en el primer partido, ante Rumania (1-3), Colombia empezó esta nueva odisea futbolística.  El segundo encuentro también fue derrota, 1-2 con Estados Unidos, uno de ellos fue convertido por el defensa Andrés Escobar en su propia portería,  que, según las autoridades de policía colombiana,  fue el motivo de su asesinato el 2 de julio del mismo año. La única alegría cafetera fue el triunfo 2-0 sobre Suiza.
Colombia uno de los 32, en canchas francesas
 En 1998, Francia fue la anfitriona de la tercera cita colombiana en un Mundial. Foto Cortesía: Mi selección Blog.

Francia fue por segunda vez organizadora de una cita mundialista con el balón de fútbol. La primera fue en 1938 y 60 años después repitió. De 24 equipos clasificados para EEUU se pasó a 32 en canchas galas. Uno de ellos fue Colombia que integró el grupo G con Rumania, Inglaterra y Túnez. 
En el primer partido, Colombia, orientada por Hernán Darío Gómez,  cayó 0:1 ante Rumania, rival con el que caía derrotado por segundo mundial consecutivo. El segundo partido fue victoria para Colombia 1:0 sobre Túnez con un gol de  Léider Preciado.  Finalmente, Inglaterra sepultó las ilusiones colombianas al derrotarlo 0:2 

…En Brasil, no hay quinto malo
En Brasil fue la cuarta cita mundialista de la Tricolor. Foto Cortesía.

Luego de culminar  en la segunda casilla de la eliminatoria suramericana detrás de Argentina, la selección Colombia de Fútbol regresa a un Mundial de fútbol tras 16 años de ausencia.
Se pensó en un momento que los cafeteros harían un desastroso mundial, pues la convocatoria definitiva de los 23 jugadores estuvo marcada por la ausencia de varios jugadores lesionados que fueron claves en las eliminatorias como Falcao, Aldo Leao Ramírez, Amaranto Perea, y Edwin valencia, lesiones que preocuparon, pero que hicieron vislumbrar una selección revelación e histórica. Peckerman vinculó a nuevos jugadores como Adrián Ramos, Victor Ibarbo, Santiago Arias, Éder Álvarez Balanta, Alexander Mejía y Carlos Carbonero, hombres que reemplazaron muy bien a los faltantes y brillaron en el mundial.
Con Grecia, Japón y Costa de Marfil, se ubicó en el grupo C bajo la batuta del argentino José Néstor Peckerman. Puntaje perfecto realizó Colombia al vencer a los griegos (3-0), los marfileños (2-1) y a los japoneses (4-1).
En octavos se enfrentó a Uruguay, segunda del grupo D. Con dos goles de James Rodríguez, quien fue el botín de oro con 6 anotaciones, los cafeteros derrotaron a los celestes, en el Estadio Maracaná. 
Brasil fue su próximo rival. Era la primera vez que Colombia accedía a la instancia de cuartos de final. Un lapidario 2-1 fue el marcador, para que los campeones de juego limpio se regresarán al país, con una camada de grandes jugadores.
 Rusia, Mundial de expectativas e ilusión.
La sexta cita colombiana en un Mundial será en Rusia-2018. Foto Cortesía.
A la sexta cita mundialista, Colombia llega con las ilusiones propias de refrendar lo realizado en Brasil 2014. A la espera del sorteo que se realizará en diciembre de este año, la Tricolor quiere mostrar las bondades y el gran progreso de nuestro balompié en el orbe mundial, de la mano dlñ argentino José Peckerman.
Además, “la revancha futbolística” del ícono de Santa Marta, Colombia, Radamel Falcao García, quien se perdió el Mundial en tierras de la samba por una dolorosa lesión. Un 22 de enero de 2014 Falcao García se quedó sin la posibilidad de cumplir un sueño. Ese día, Soner Ertek, defensa de Chasselay, durante un partido de la Copa de Francia, le entró a Radamel con fuerza desmedida. La jugada lo sacó del Mundial de Brasil. El delantero sufrió una lesión en el ligamento anterior cruzado de su pierna izquierda.
Resurgiendo de sus cenizas como Ave Fénix, el samario puso una gran cuota para darle el sexto tiquete mundialista al país, para llenarlo de ilusión. Las maletas mundialistas van cargadas con ese ingrediente que, de seguro, van a tenerlo durante esta nueva odisea con el balón de fútbol.


miércoles, 27 de septiembre de 2017

El Periodismo Deportivo: ¿Una balacera lingüística?


Tomado de:https://oemoda.wordpress.com/2013/06/11/palabras-magicas/


Mas yo os digo que toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ello darán cuenta en el juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”
(San Mateo. Capítulo 12 Versículos 36-37)

Por: Roosevelt Castro B. Periodista ACORD-Antioquia (*)

Este 12 de octubre se celebra otro año más del día del periodista deportivo y quiero reflexionar acerca de nuestro instrumento más importante: el lenguaje, especialmente en el deporte y me detendré para hacer énfasis en el fútbol.

Es que muchos son los tratados que, acerca de esta disciplina deportiva, se han escrito. Todavía, hoy por hoy, incrustado en la dinámica económica del capitalismo salvaje, sigue siendo  tema para profundos estudios y análisis.  Paralelo a su origen se han generado espacios para la socialización de los seres humanos y casi que simultáneamente a su práctica profesional, se dio  inicio a otra  actividad que ayudó a su evolución y desarrollo: el periodismo deportivo.

Con el mismo discurso bélico, el cronista deportivo relata las grandes hazañas de sus héroes creando, con sus palabras, seres míticos con pies de barro.

El poder de las palabras

Los Mayas tuvieron un Dios para las palabras. Su nombre: Itzamná,  que era el Señor de los cielos, de la noche y del día. Fue el primer sacerdote, el inventor de la escritura y de los libros (códices); por extensión, creador del calendario.

Los griegos y los romanos no. Para su desgracia  (y, probablemente, la nuestra) tuvieron semidioses: aquellos héroes mitológicos  a quienes colocaban entre sus deidades. Les atribuyeron virtudes que giraron entre lo humano y lo divino. El grupo humano prehispánico del sureste de México, Guatemala y Yucatán entendió, como ahora lo ahora lo hacemos, el gran poder que tiene la palabra.

Zvetan Todorov, lingüista polaco, asevera que las palabras crean  realidades y que nada existe, ningún objeto del mundo real existe hasta que no sea nombrado.  Muchos semiologos, apoyándose en las tesis de Todorov, han interpretado la Biblia y en su hermeneutica han coincidido con el lingüista polaco  en   ese “poder” que tiene la  palabra.

Un poder que va más allá de un discurso grandilocuente, pues el lenguaje no  sólo describe las cosas, hace que las cosas sucedan, el lenguaje es acción.

“Ese hombre tiene más poder que yo” dijo  el Jaibaná Salvador  para referirse al periodista Juan José Hoyos. Sí, el periodista y el periodismo tienen ese poder, sobretodo el de servir, para que no nos dominen  con el miedo y el escándalo. Un poder entendido como un periodismo de  servicio y no como   un periodismo de destrucción, o  de estragos    o  de  muerte.

Todas las consideraciones anteriores son las que tendremos en cuenta para tratar de reflexionar acerca del contenido violento  de las  palabras en el periodismo deportivo, especialmente en el medio radial, dado muchas veces por el mal uso del lenguaje.

El Leguaje verbal: ¿Discurso violento?

Al contrario de lo que sucede en la prensa, medio en el cual se pueden editar y corregir los artículos, en la radio, especialmente en los programas que se emiten en vivo, y ante la inmediatez del medio, es difícil realizar la labor de “devolver lo que se ha dicho”.

El uso del lenguaje que hacen los periodistas deportivos radiales crea en los oyentes el convencimiento de que todo lo que dicen es correcto e incorporan todos esos términos a su vocabulario, aunque sean incorrectos.

Desde que iniciamos nuestra carrera, para luego graduarme como comunicador social periodista en la Universidad de Antioquia, he escuchado decir que los medios de comunicación  deben cumplir una triple función con respecto al público: informar, entretener y educar.

En lo que tiene que ver con los programas deportivos radiales podemos decir que cumplen con la parte  de la información, y esto se puede deducir con sólo hacer un recorrido por el dial, en el que se encuentra variedad de estilos, enfoques y horarios, con un amplio contenido y, además, gran cantidad de pauta publicitaria.

Con el entretenimiento podemos afirmar, de igual manera, que están cumpliendo, lo que se deduce de los resultados de estudios de sintonía, en los que los resultados de este tipo de programas siempre ocupan los primeros lugares, hecho que se ve reflejado también en el tema de la pauta publicitaria que ya tocamos en el punto anterior.

Pero cuando miramos la tercera parte del enunciado, la de la educación, nos encontramos con que el lenguaje que utilizan los periodistas deportivos radiales está plagado de vicios e incorrecciones, que al salir al aire por prestigiosas emisoras y cadenas y de la boca de comunicadores con trayectoria, se convierten casi en dogmas de fe para los oyentes, que los incluyen en su vocabulario como válidos, con lo cual el resultado es contrario: en lugar de educar contribuimos con la perversión del uso del lenguaje

Podemos citar algunos de esos casos de ese mal  uso en los espacios deportivos:
·      Extranjerismos.
·      Dequeismo y antidequeismo.
·      Neologismos.
·      Mal uso de las contracciones.
·      Mal uso de los términos por desconocimiento de su significado.

El deporte, como expresión moderna, ha logrado penetrar y permear todas las esferas sociales. Cuando a fines del siglo XIX, y en plena “Era Victoriana”, en Inglaterra se incorporaron éstos modelos de asociación y socialización de las elites pocos “preveían” que lo que les servía como solaz, sosiego y “uso de su tiempo libre”  se convertiría un siglo después en un negocio lucrativo y un espectáculo, que seguirían con mucha curiosidad  un cúmulo de personas en todo el mundo.

El lenguaje deportivo es herencia de esa realidad, en especial anglosajona. Muchos de los conceptos y términos vienen del “viejo continente”, especialmente de Inglaterra y existe la dificultad de la adaptación de estos términos y de la incorporación de determinadas innovaciones, no siempre acertadas. Veamos algunos ejemplos:

Amateur: Deportista aficionado que practica y participa por placer o amor al deporte sin esperar recompensa.

Backspol. (Softbol y Béisbol). Valla o malla situada detrás del receptor.

Ball Trap: (Tiro) Aparato para lanzar paltos u objetos.

Catcher: (Béisbol y Softbol). Receptor.

Clinch: (Boxeo) amarrarse, abrazarse o cogerse los boxeadores entre sí.

Challenger: Retador.

Cross Country: (Atletismo). Carreras con Obstáculos a campo traviesa.

Derby: (Equitación) Carrera de Milla y media para potros de menos de tres años.

Flicflac: (Gimnasia). Ejercicio gimnástico que consiste en realizar un volteo hacia atrás partiendo de la posición de pie.

Fly: (Béisbol y Softbol). Cualquier bola bateada que se eleva en el aire

Home Run (Béisbol y Softbol). Plato, base, meta, lugar de partida y llegada de los corredores.

Mach point: (Tenis de campo). Punto de partida.

En cuanto al dequeísmo y al antidequeismo encontramos que es común escuchar en los programas deportivos frases como “estoy seguro que el equipo mejorará…”, “pienso de que se ha hecho un buen trabajo…”, etc.; cuando lo correcto sería decir “estoy seguro de que…” y “pienso que…”.

Un truquito para identificar cuando se debe usar de  antes de que, consiste convertir la oración que vamos  a escribir o a pronunciar en pregunta: si queremos  referirnos a estar seguro de algo entonces nos preguntamos ¿de qué estoy seguro? Si vamos a hablar de pensar en algo entonces preguntamos ¿qué pienso?

También es frecuente el mal uso de las contracciones gramaticales. El Español sólo tiene dos contracciones: al y del, que surgen de unir las preposiciones a y de con el artículo el, y cuyo uso casi nunca es correcto en el discurso deportivo. Por ejemplo se dice “el jugador fue transferido a el América de Cali…” o “el jugador ya es de el América de Cali…”. Lo correcto es decir: “al América…” y “del América…”.

La excepción de esta norma se da cuando se habla de nombres propios que incluyen el artículo el: “el atleta viajó a El Santuario…” “…el jugador fue transferido a El Nacional del Ecuador…”.

Los narradores y comentaristas deportivos caen con frecuencia en el error de utilizar términos que les escuchan a sus colegas, sin preguntarse si esa palabra existe o si significa la que se quiere expresar. Es común escuchar la palabra “falencia” cuando a lo que se refieren  a una carencia de un deportista o de un equipo, por ejemplo: “la principal falencia del poderoso es que no tiene un volante de creación…” y si buscamos el significado de falencia encontramos que este término quiere decir error y quiebra de una empresa.

En la pasada final del fútbol profesional colombiano se puso de moda la palabra revulsivo para referirse a un equipo que jugaba mal en el primer tiempo pero en el segundo cambiaba totalmente: “ por fortuna el Medellín es un equipo revulsivo y en el segundo período mejorará su actuación…”. Revulsivo es derivado de revulsión, que significa irritación local provocada, ¿o sería qué los comentaristas querían expresar que el Medellín es un equipo que provoca irritaciones locales? En ese caso no sería una fortuna ni para el Medellín ni para sus hinchas.

Al fútbol colombiano vienen muchos jugadores argentinos con gran cantidad de términos que de inmediato ingresan al listado de palabras de nuestros cronistas deportivos, quienes los usan sin  detenerse a indagar acerca de sí son correctos o no. En esta categoría encontramos entreno en lugar de entrenamiento y revisación médica en vez de revisión médica, para sólo mencionar dos perlas de las muchas llegadas desde el sur del continente.

Otro vicio muy arraigado en el periodismo deportivo es el de convertir los sustantivos en verbos, por ejemplo el sustantivo recepción que es la acción de recibir, fiesta que se ofrece en honor de alguien o de unos recién casados, sitio de admisión en edificios y oficinas, se convirtió en el flamante verbo recepcionar: “el delantero recepcionó con el pecho y remató al arco…” “el balón surca las nubes y Valderrama recepciona con la pierna derecha…”.

¿Balacera?

 Con respecto al lenguaje, Hugo Ramírez Ospina, psicólogo antioqueño, indica que: “no es tan inocente como nosotros creemos. El lenguaje hace que las cosas sucedan, es acción. Por eso en la ontología del lenguaje se habla de que nosotros somos lo que somos por el lenguaje”.  Y agrega el psicólogo “paisa”: “Yo le digo a una persona “perdón” y cambio cuatro años que perdí con ella. De pronto le digo a otra persona “gracias” y solamente esa expresión cambia mi relación con ella y yo me encuentro con una persona y trabajo cinco años con ella, y de pronto le digo “tu me  gustas”  y mañana el encuentro  de nosotros es diferente “

Nos enteramos a través de los medios de comunicación que nuestro país está en crisis, que el clima es denso y muy convulsionado. El lenguaje que escuchamos depende de quien está haciendo el planteamiento. Es así, para dar un ejemplo, que los muertos de la guerrilla son bandoleros para el ejército, si los muertos son del ejército, fueron salvajemente asesinados por la guerrilla.

En todo este proceso tan agresivo, de guerra, que estamos viviendo, debemos, entonces,  tener presente el lenguaje. Yo pienso que no podemos hacer paz mientras no cambiemos las estructuras lingüísticas. Nosotros somos lo que somos por le lenguaje. Primero se planteaba que el hombre es un ser racional, hoy se dice que el hombre es un ser lingüístico. El lenguaje nos constituye en lo que somos nosotros.

La psicología popular  tiene una frase muy bonita: Dime cómo hablas y te diré quién eres.  El lenguaje de un pueblo es el reflejo de su alma. Nosotros difícilmente saldremos de un proceso conflictivo mientras estemos en una balacera lingüística en todos los dominios del saber. 

Esta  situación la estamos percibiendo en el terreno del deporte, es que la actividad muscular ni siquiera escapó de ese lenguaje agresivo. Cuando estamos en fútbol escuchamos expresiones como éstas: tiro de esquina, fusilaron al portero, el jugador hizo un disparo, el delantero sacó un riflazo, el balón como  una bala atravesó la red.  Es decir: un lenguaje totalmente bélico.

¿Códigos bélicos?

Los periodistas deportivos emplean un código connotativo plagado de figuras retóricas. Este código está formado por varios subcódigos: El subcódigo militar-patriótico, el económico, el erótico, el cultural-artístico, el festivo-cotidiano, el religioso-mágigo. Cada subcódigo es un universo de referentes poéticos, en catalogo de figuras con los cuales se compara la acción de los jugadores y la actividad que se genera en el partido de fútbol.

En el primer subcódigo, el fútbol es una actividad análoga a un rito guerrero, es un “duelo” entre iguales. El discurso periodístico deportivo revive en cada partido esta vieja analogía con términos lingüísticos que connotan violencia, interpretando el juego arriesgado y creativo del fútbol como un acontecimiento militar. ES una guerra en la que se utiliza todo tipo de armamento ofensivo: fusiles, cañones, morteros, misiles, etc (Golpear duro el balón desde los once metros es “fusilar” el portero;  un “tiro” duro al arco es un “Cañonazo” o un “riflazo”; cuando un jugador falla en su intento de pegarle a la pelota se dice que “se le encasquilló el guayo”). En la cancha hay dos ejércitos (dos escuadras, dos legiones) que, respetando las reglas como en lo combates antiguos tratan de llegar hasta el fondo del territorio contrario, aspiran a derribar las últimas posiciones enemigas. El vencedor impone el orden y somete al otro.

En las confrontaciones internacionales entre seleccionados nacionales, el prestigio del país está en juego. Son un campo abonado para la  expresión de un nacionalismo cerrado y agresivo. El espectáculo deportivo es un ritual de confrontación que se dirime en un terreno convencional (en un terreno neutral, una cancha de fútbol y un estadio). El equipo se compara con un ejercito que conquista glorias y honores para el país o la región, que ataca(“no da un brazo a torcer”), que defiende su territorio (“al invasor”),. Como el triunfo se premia con condecoraciones, la derrota es una vergüenza: es “Una página oscura de la historia”, un desastre histórico. Los jugadores son héroes gloriosos (“los once leones que se batieron”) símbolos patrios que exaltados hasta el límite del valor lo entregan todo.

En el subcódigo económico el equipo cuando triunfa es “una maquina que crea riqueza”, es una “fábrica de goles”. A lo largo del partido el jugador “ahorra” “gasta” o “administra sus energías”, “explota sus recursos” “produce resultados”. Cuando un jugador  tiene una actuación deficiente y de un momento a otro  hace un jugada brillante se dice que  “saldo la deuda con el público”; un buen portero “es un garante”; el desempeño de un equipo  se traduce en  que se le “contabiliza”  las oportunidades de gol, se le “hace un balance positivo o negativo” después de cada jornada; cuando se gana  “se logra la eficiencia, se “logra un buen coeficiente”. Hay otros conceptos económicos como: “hace un buen negocio”, “bonifica”.

Además, la relación del hincha  con su equipo es vista como una relación amorosa: Como un ídolo. El eros y el thanatos, el amor y la muerte se expresan en la cancha. En el subcódigo erótico el gol como un coito, es un ascenso repentino que desemboca  en un clímax explosivo. El balón “besa la red”, “acaricia las manos del portero”; el gol es como una ruptura del himen,  la portería que no ha sido vencida  “permanece virgen y  “el primer gol es como el primer amor” pues se conserva en el recuerdo para toda la vida. Quien tiene la posibilidad de ganar  “acaricia el triunfo”. “la pelota es como una mujer: vamos a ver quien la trata mejor” “.  El que busca durante todo el partido la pelota y la mete a la red y hace el gol “se saca la espinita”.
 
También, es frecuente hacer referencia al discurso religioso, a los ritos litúrgicos y el corpus doctrinal del catolicismo. Con estas comparaciones la fiesta profana del balompié, se sacraliza.  El partido tiene ecos mágicos: el director técnico “tiene la varita mágica para cambiar el accionar del equipo”, en le campo “se realizó un conjuro”, el jugador estrella  “está dotado de una  chispa divina”, con su ingenio y buena suerte “puede hacer un milagro”, el equipo tuvo  “que traer una camándula para contar los goles”. Un gol difícil es “esperar un milagro”. El estadio es “la cancha sagrada”, “la catedral” o “el templo”, es el lugar del culto; jugar de visitantes y ganar  es “profanarlo”. El gol es el objeto principal del culto. Los goleadores celebran sus anotaciones de rodillas y con las manos levantadas dando “gracias al altísimo” Cuando se inicia el partido y la suerte está echada “que sea lo que Dios quiera”. Las derrotas en un campeonato o evento internacional también tienen analogía religiosa: Cuando un equipo favorito pasa a decepcionar a su público se dice que “fue al cielo  y se devolvió” “Pasó de las puertas del  cielo a las del infierno”. El árbitro tiene un perfil sacerdotal, los asistentes arbitrales son sus coadjutores. El árbitro condena con la tarjeta roja que e convierte en “un pecado mortal” o con la tarjeta amarilla que es “un pecado venial”.
 Lo anterior con respecto a los subcódigos en el lenguaje deportivo, de los que habla el Semiologo y comunicador Federico Medina Cano.

¿Prensa violenta?
 La prensa escrita no ha escapado a este flagelo del lenguaje agresivo y violento. Hemos hecho un sucinto análisis de este tipo de  lenguaje en el periódico. Hay titulares y frases como éstas: “Mañana Antioquia en la pelea” ¿y quién dijo que íbamos a pelear, cuando lo que realmente era que nos íbamos a reunir con otras personas y a disfrutar de otra cosa? ;  “Crucial choque futbolero”, es que cuando uno se imagina que hay un  choque, ya de lo que se está hablando es de damnificados, de agresión y de sangre y de terrorismo.

 Cuando se dice esta frase: “El equipo tiene  en sus  filas a Rubencho” Es que filas es una cuestión marcial. Se imagina que  es un soldado y no un futbolista. Hernán Dario Gómez, director técnico de la selección ecuatoriana de fútbol, dio estas declaraciones antes del partido contra Brasil: “Mañana saldremos  con todas las  baterías al campo de batalla, porque daremos la guerra hasta el final, vamos a quemar los últimos cartuchos” ¿Cuál es la diferencia de esto con una quema de  una población?       ¿Cuál es la diferencia de esta expresión lingüística con una masacre en un poblado? La gente se prepara para un partido, como los televidentes, cuando la guerra del golfo Pérsico, que la pasaban por televisión: era otro programa más de suspenso.

Solamente analicemos los sobrenombres de algunos deportistas y eso le da la idea a uno de por dónde estamos caminando: “El Bombardero” de Barranquilla;  ¿Pero que tiene que ver una persona con mucha potencia en sus piernas con una maquinaria bélica?; “El misil”  Restrepo;  ¿Qué puede sentir una persona con ese nombre?; “El matador” Salas o “El Panzer” Carvajal; como si esto fuera un escuadrón  o una unidad alemana que está en conflicto bélico con otras personas. Otro apelativos como “El artillero del equipo”, “El Búnker” de la selección, “El estratega de la escuadra”, son otros claros ejemplos de lenguaje bélico del balompié.

Observemos el boxeo. Sólo con decir: “mañana será la pelea” ya se indica que no es un deporte. No es la agilidad  de la persona  que tiene  una filigrana corporal para hacer un deporte, sino que es un combate: “mañana va a haber un combate”, exactamente como pasa en las montañas de Colombia.  Que el boxeador bajó la guardia  Asalto como las secciones, los segmentos en que se divide un encuentro de boxeo, ¿un asalto? , uno se imagina un atraco.

Además, y en ese mismo orden de ideas,  cuando el "pecoso" Castro dirigía al Cali, era un técnico mañoso y tramposo, pero cuando vino al Medellín, era un gran estratega.
Calero era un payaso en el Cali, pero era el "show-man" Calero en el Nacional.

Recodamos que Antony de Melo, a través de uno de sus personajes, manifestaba que si  alguien de otro partido llegaba al nuestro, era un converso. Y que si alguien se retiraba de nuestro bando, era un traidor.

Todo depende del cristal con que se mire.

El deporte es confrontación, competencia individual o colectiva. El deporte es un sustituto, es sucedáneo de la guerra.

Los términos que se escuchan en la transmisión radial futbolera obedecen más a los de una batalla: dispara, ataca, patea, defiende, pega fuerte, agrede, enemigo, cuchillada, etc.  En síntesis, es un lenguaje guerrero, se habla de falta y de castigo.

Uno no puede decir: El jugador levanta la pierna y con su guayo toca el balón tan fuerte que llega al rincón donde el arquero no puede llegar, lo único que uno puede decir es dispara. El deporte como sucedáneo de la guerra contiene un lenguaje guerrero, una actitud guerrera que predispone a los contendores a eliminar al contrario sin consideración alguna, pues se trata de vencer al oponente a como de lugar.

Los juegos olímpicos nacen en la Grecia antigua. Los pueblos que mantenían disputas, que se iban a la guerra según la necesidad, se idearon una forma de pelear sin arriesgar muchos muertos, eligiendo a un representante por bando para que se enfrentaran en una lucha. El  pueblo victorioso era el del gladiador ganador. La lucha de David y Goliath.

Con el tiempo, se fueron ideando diversas competencias en las que se podía demostrar la destreza, el poder, la inteligencia, la fuerza, fue así como fueron naciendo los juegos olímpicos. Se realizaban para unir los pueblos, para zanjar las disputas internas, para dar término a todas las dificultades que obstaculizaban la terminación de un acuerdo.

En un mundo convulsionado, en que los odios étnicos, culturales y religiosos están al orden del día, el deporte como expresión de identidad, se convierte en instrumento político que esgrimido y manipulado por los gobiernos, exacerba los ánimos y fomenta un malentendido patriotismo que decanta en chauvinismo y xenofobia patentizado en las barras bravas y los grupos neonazis o cabezasrapadas.
La globalización ha hecho que la gente responda a esta invasión neoliberal con tradiciones de la cultura local. En los Estados Unidos, en los últimos quince años no se ha creado un solo puesto de empleo. La crisis es mundial.

Los hinchas manipulados por agitadores anarquistas son capaces de matar diluyendo la culpa pues lo hacen en grupos considerables, luego nadie es culpable. Los medios tienen gran incidencia en este comportamiento. Las arengas son en contra del oponente.

El deporte, concebido al principio como reemplazo de la guerra, tiene que ser constructor de paz y no de violencia.  Y para hablar de paz, necesitamos de una zona de despeje lingüístico, en donde tuviéramos  tener, por lo menos, acantonadas a  las personas que están haciendo ese daño.

Pero... ¿Quiénes son los “culpables” de esta balacera lingüística?

Federico Medina Cano, semiologo y profesor de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Pontificia Bolivariana,  indica  que en la transmisión deportiva se articulan dos tipos de discursos: la narración y el comentario. No son independientes, los dos se integran aunque cada uno de ellos cumple una función diferente.

En la narración el sujeto de la enunciación en la transmisión deportiva asume frente a los sucesos a los que debe referirse una actitud narrativa. Lo que ocurre en el terreno de juego lo acomoda el narrador a la s reglas, a los códigos, a los modelos de narración conocidos, la acción se estructura según un orden temporal. Sigue la acción paso a paso y construye, en su discurso, la secuencia lineal de los sucesos, con sus actos grandes o pequeños. Su actividad está determinada por la unidireccionalidad del tiempo.

Cuando el periodista elige la estructura narrativa le impone a los hechos un determinado formato. Toda narración es una instancia cultural que se sobrepone a la realidad con el fin de hacerla comprensible y legible. El narrador es un fabulador que en su trabajo selecciona, omite arbitrariamente parte de los acontecimientos y recompone lo ocurrido.

El comentario es un tipo de discurso diferente  a la narración y obedece a lógicas distintas.  Es mucho más libre e imprevisible. Como un juicio sobre  la acción es más abierto en su formal. Es un discurso interpretativo y valorativo que acompaña la narración. No está determinado por el tiempo ni busca la secuencia temporal. Es atemporal. El comentarista interviene sólo cuando la acción lo requiere; analiza, recapitula, evalúa, pronostica, hace conexiones con otros partidos, busca antecedentes y consecuentes de lo que ocurre en la cancha.

El narrador acompaña la acción casi inmediatamente se produce; el comentarista hace un corte en la acción y con la información que posee  desentraña el sentido último de una jugada y su trascendencia para el equipo.

Los locutores (Narrador y comentarista) se caracterizan por su tono ponderativo y ennoblecedor. La narración la llenan de dramatismo y la cubren de emociones, la embellecen y la presentan del modo más sugestivo y minucioso con su lenguaje pintoresco, su fluidez verbal, su embriaguez lírica, magnifican lo ocurrido, dan testimonio de lo grandiosos de las acciones, del camino arduo hacia el gol.

En el discurso de los locutores deportivos, las alusiones, comparaciones y metáforas con todas las manifestaciones de la vida cotidiana son constantes. Es un verdadero discurso fáctico en el que la verborrea y toda la retórica literaria son utilizadas para mantener la comunicación.


Nosotros somos el lenguaje. El lenguaje es energía. El lenguaje nos constituye en los seres que somos. De ahí esa zona de despeje que proponemos. ¿Será posible?

* Ponencia presentada para la I Cumbre Mundial de Paz y el Congreso Internacional de Comunicación Social para la Paz, eventos académicos realizados en Bogotá.
(*) Agradezco al colega y socio Acord Antioquia, Carlos Gilberto Giraldo, el apoyo en la investigación para la elaboración de esta ponencia.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Con la ilusión aún viva!


Por: Jarvi Escobar
Harol Ospina Giraldo es uno de esos jóvenes talentosos del fútbol que uno puede encontrar en el Oriente antioqueño, es de esos “calidositos” como dice uno de sus compañeros del seleccionado que representó a Sonsón en la primera versión del torneo Sub 21 de fútbol Copa Gobernación de Antioquia – Prodepaz.
A sus casi 17 años cuenta con orgullo que estuvo entrenando por 15 días con el equipo de las divisiones menores del Envigado Fútbol Club, y lo puede decir así porque a pesar del tan poco tiempo en el que estuvo con el equipo paisa, no se retiró por falta de talento, sino por falta recursos económicos: “no me siento triste, por el contrario estoy contento porque ahí me di cuenta que si se puede”.
Todo comenzó con el equipo Forma Antioquia, con el cual obtuvo el subcampeonato de la Liga Antioqueña durante el 2009, este logro lo animó a presentarse a Envigado el año siguiente. Allí alcanzó a quedar seleccionado entre cinco jóvenes de más de trescientos que se presentaron a los entrenamientos, “cada día le iban diciendo a mucha gente que no volviera, en cambio a mí me felicitaban y me decían que me estaba yendo muy bien” cuenta Harol con gran entusiasmo. Entonces se quedaba un poco más de tiempo entrenando con el equipo base.
Se levantaba a las ocho de la mañana, preparaba el desayuno y arreglaba la casa de su tía en la cual se hospedó durante ese tiempo, para luego sobre las horas del medio día irse a entrenar desde Pedregal hasta Envigado, ya en horas de la tarde regresaba a lavar el uniforme el cuál secaba detrás de la nevera para al día siguiente cumplir con la misma rutina.
Al tercer día de entrenamiento se descompuso levemente una mano y se le inflamaron un par de dedos, pese al malestar siguió entrenando fuertemente porque además de que era una gran oportunidad, su desempeño era muy bueno, y siguió entrenando durante dos semanas, sin embargo los recursos económicos para costear los casi cuatro mil de pasajes diarios para su desplazamiento al entrenamiento, fueron escaseando; entonces solicitó al entrenador alguna ayuda para sus pasajes o para estudiar pero como aún no se permitía inscribirlo en el equipo base, entonces no podía acceder a las ayudas que ofrecía el equipo.
Su decisión fue entonces retornar a Sonsón a continuar con sus estudios, dado que a esas alturas ya estaba comenzando a perder clase, pues su prioridad siempre ha sido y aún ahora lo es, de por lo menos terminar el bachillerato, para posteriormente volver a buscar la oportunidad de presentarse nuevamente con el Envigado u otro equipo que le abra las puertas, para ese entonces espera contar con mejores recursos económicos y con más tranquilidad dado que no sentirá la presión porque tiene que estudiar.
Por ahora juega con la selección de Sonsón en diferentes torneos que se realizan a nivel municipal y departamental, y aunque tal vez se pudiera pensar en la desilusión de este sonsoneño por desaprovechar la oportunidad de actuar en un equipo con tanto reconocimiento, para él por el contrario es el aliciente para presentarse el próximo año, porque “si se puede” como diría Harol.

“Papá, le juro que cuando crezca voy a tomar venganza”



Al escuchar su historia, pareciera que en un momento de la vida de Jhon y su familia, el inmenso territorio del Oriente antioqueño se hubiera negado a brindarles un lugar donde acogerlos. John, cuyo nombre he cambiado a su solicitud, es uno de los participantes de la Copa Gobernación de Antioquia – Prodepaz que se disputa en Rionegro.

Viste la camiseta azul clara del representativo de Cocorná, sin embargo, y de no ser porque hace parte de los tantos desplazados por la violencia que se han presentado en nuestro país, en este torneo tal vez estuviera vistiendo la rojiblanca del equipo de Sonsón.

Su historia comenzó en La Danta (corregimiento de Sonsón) de allí, y en compañía de su familia, tuvieron que salir con lo que apenas tenían puesto, a causa de la presencia paramilitar que afectó a la zona en el 2004.

Recuerda que para la época, salía a cargar agua hasta un cerro donde tenía el campamento “esa gente”, luego de que pasadas las 9 de la mañana llegaban a buscarlo a él, a su hermano y a cuanto joven y “pelao” encontraban en las casas del corregimiento para que entonces fueron sus abastecedores del vital líquido.

Siempre lo hacían, excepto cuando su padre les negó el permiso para hacerlo, entonces su papá fue víctima del macabro castigo que los paramilitares incorporaron para quienes se negaban a sus peticiones: los metían a un hueco de aproximadamente tres metros de profundidad, en el que, además, había una boa, y entonces les tiraban agua todo el día.

En La Danta comenzó a correr el rumor de que se llevarían a todos los jóvenes para hacer parte de las filas de los paramilitares, ante esto, decidieron salir del corregimiento y llegaron a la vereda Pocitos de San Luis. Allí, nuevamente grupos armados los hicieron salir de la finca, entonces se trasladaron a vivir cerca a la Autopista Medellín – Bogotá en jurisdicción de este mismo municipio.

En su nueva casa la situación fue muy difícil, extendían costales y ponían la ropa para dormir sobre ella debido a que no tenían camas, así vivieron durante aproximadamente nueve meses hasta que hombres encapuchados de un momento a otro llegaron a donde vivían y nuevamente los hicieron vivir el martirio del desplazamiento.

Ante esto, un tío de John los invitó a Cocorná, pero tenían temor de aceptar porque este municipio también fue en su momento considerado como zona roja, sin embargo decidieron irse, allí les regalaron camas, colchones y ropa cuando algunas personas vecinas de su nuevo domicilio, se enteraron de los padecimientos de la familia.

El equipo de fútbol del que hoy hace parte desde el 2009, se convirtió en un gran apoyo desde el principio. Cuando el entrenador tuvo conocimiento de su historia le llevaba mercados a donde hoy vive, en una casa donde pagan arriendo, y además, el apoyo moral que ha recibido de sus compañeros se ha convertido también en un aliciente para salir adelante.

“Papá, le juro que cuando crezca voy a tomar venganza” decía John al ver el sufrimiento de su familia en la época en que vivieron el desplazamiento forzado, mientras su mamá lloraba al escucharlo; hoy, sentado en una de las graderías del Estadio Alberto Grisales de Rionegro, dice que el deporte y el colegio le han enseñado que ese sentimiento ya no vale la pena, porque eso “no trae nada bueno”.

Ahora sólo quiere terminar de estudiar, trabaja dos días a la semana alambrando en fincas con su papá y de esta manera se ayuda con los gastos del colegio y colabora con algo para su casa, colaboración que espera aumente después de que termine el bachillerato, entonces anhela encontrar un trabajo estable que le permita ayudarle a su papá a construir su propia casa para aprovechar que salieron favorecidos con un subsidio del Gobierno.

Ademas, dedica su tiempo a jugar fútbol, una de sus grandes pasiones, y a pesar de su timidez, ríe constantemente y “recocha” con sus compañeros del equipo sub 21 de Cocorná entre los cuales goza de una gran cariño y aceptación.

Tarjeta verde espera bendición Papal


La tarjeta verde recibe bendición del Arzobispo de Medellín, Monseñor Ricardo Tobón Restrepo. Ahora hace fila para ser bendecida por el Papa Francisco XVI, en su visita a la ciudad, para que se convierta en la embajadora del juego limpio en el mundo. Foto: Juan Guillermo Cano.


Por: Naty Gómez
Cuando apareció  la tarjeta verde en el exigente balompié italiano de la Segunda División, para la temporada 2015-2016,  un “efecto boomerang” ocurrió en Colombia.
Roosevelt Castro Bohórquez, un periodista deportivo y arbitro antioqueño, ya la había implementado en las canchas del balompié aficionado  paisa hacía tres décadas.
El árbitro revolucionario se había adelantado a su época y las buenas acciones de juego limpio ya eran reconocidas por este hombre, como otra de sus locas propuestas para la paz y la convivencia en el contexto del fútbol.
“Fue muy curioso que esta estrategia haya llegado a un balompié tan exigente como el de Italia a sabiendas que ya la había implementado con los niños del fútbol antioqueño.  También está en la Real Federación Andaluza de Fútbol, de España,  en la Copa Verde en Belem Do Pará, Brasil; en Chile y la ONG Fútbol Más; Además colectivos arbitrales de México, Francia, Japón, entre otros, también la han implementado en sus Torneos o Festivales infantiles de fútbol”, agrega el llamado “Árbitro de la Paz” y asociado a la ACORD y al CIPA.
Inicios
Inicialmente, en 1986,  Roosevelt empezó su trabajo formativo con los niños paisas enseñándoles las 17 reglas del fútbol. Diez años después continuó su trabajo pedagógico  con un arbitraje de fortalecimiento en valores repartiendo una laminita del Divino Niño, pero ante el variopinto paisaje espiritual optó por cambiarla por una tarjeta verde, completando la triada cromática de Ken Aston, inventor de las tarjetas en el fútbol, quien vio en el semáforo ese código universal para detener la violencia.
Otros gestos de paz
 “De Colombia salió por estos procesos de globalización  en las comunicaciones dados por la internet.  Aquí en Medellín nació de esa fusión de ese arbitraje didáctico y de fortalecimiento en valores que le he comentado. También se ha nutrido de una serie de estrategias de paz y convivencia, en el contexto del fútbol, como haber sido el cocreador de una transmisión de fútbol profesional matizado con humor llamada “El Despelote Deportivo”. Igualmente, de participar en “La Mesa de Trabajo para el Juego Limpio en el Fútbol Aficionado de Antioquia”, en el 2004 o cono ponente en la “Cumbre Mundial de Paz” (2009) y el “Tercer Congreso Internacional de Comunicación Social Para la Paz” (2012),  organizadas por la ONG Pacifistas Sin Fronteras y la Universidad de Santo Tomás, respectivamente, en Bogotá”, comenta el creador de esta estrategia de paz y convivencia en el contexto del fútbol.
De igual forma, ha aportado sus vastos conocimientos en las “Mesas de Trabajo del Plan Decenal para la Comodidad, la Seguridad y la Convivencia en el Fútbol 2013-2023” o desde su rol como escritor y coautor del libro de historias de fútbol local “Jugando en Casa”, entre otros de los grandes aportes.
Del mismo modo, en la producción de espacios radiales como “El Preliminar…por humor al deporte” en el que se mezclaban humor, deporte y valores, que permitían bajar los niveles de agresividad y violencia de los oyentes, por las ondas del hertz de La Voz de la Raza, del Sistema Sonoro de Colombia.
Así mismo, espacios  televisivos como “La Pelotera Deportiva” e “Historias a la Redonda”, que se emitían por Cable Unión de Occidente  en Medellín. 
 “El primero era una mezcla de humor y deporte y el segundo era una apuesta al reconocimiento no mezquino de la gente que con el fútbol ayuda a construir un mundo mejor. Allí, a través la crónica, el reportaje o el perfil, mirábamos el fútbol desde lo humano, para reivindicar los grandes valores que encarnaban los personajes protagónicos o no de este deporte universal”, argumenta este tolimense nacido un 16 de abril de 1959. 
En el 2.012 se graduó como técnico de fútbol, de una capacitación brindada por casi tres años, en un convenio entre Indeportes Antioquia y la Liga Antioqueña de Fútbol. Con la  laureada monografía “El Reglamento del Fútbol y los Valores en el Desarrollo Psicosocial del Niño Futbolista en el Juego Limpio”, Roosevelt le dio el puntapié inicial, en cuanto a lo conceptual, de su propuesta axiológica.
La monografía fue una de las dos mejores de mi promoción y me alegró mucho”, comenta el comunicador social y periodista de la Universidad de Antioquia.
El boomerang
Ahora y después de 30 años regresó al país su tarjeta verde, para reivindicar a este hombre que es todo corazón.
En la actualidad la espera la bendición del Papa Francisco XVI,  en ese “efecto boomerang” de volver a sus orígenes esta iniciativa colombiana.
Ya enviamos mucha documentación  de la propuesta a la oficina de prensa y comunicaciones del Papa en El Vaticano. De igual forma, hemos enviado DVDs y recortes de prensa de esta iniciativa pionera en el mundo del fútbol hacia la Conferencia Episcopal Colombiana, CEC, en Bogotá, para esa anhelada y soñada bendición Papal. Espero que con la venida del Su Santidad lo logremos, para contribuir con la paz y la convivencia en el mundo de este bonito deporte, pues la tarjeta verde se convertiría en el gran aporte al juego limpio en el fútbol,   que haríamos desde Colombia”, concluye Castro Bohórquez. 


sábado, 7 de noviembre de 2015

El fútbol ¿un Panem et circenses o un opio de los pueblos?

https://www.youtube.com/watch?v=qB8d_59L3Co

El fútbol ¿Un Panem et circenses   o  un opio de los pueblos?

(Reflexión con motivo de los 30 años de la toma guerrillera al Palacio de Justicia de Colombia)

 



Pridem iam, ex quo suffragia Nulli uendimus, effudit curas; qui nam Dabat imperium olim, fasces, legiones, omnia, nunc se continet atque duas tantum res anxius OPTAT,  Panem et circenses.
Desde hace tiempo -exactamente desde que no hay tenemos un vendedor quien el voto-, Este pueblo ha perdido su Interés por la política, y si los antes concedían mandos, haces, legiones, en fin todo ahora deja hacer y solo desea con avidez dos Cosas :  Pan y juegos de circo
(Juvenal,  Sátiras  X, 77-81)
... 

 

Por: Roosevelt Castro B.

Desde hace ya un buen tiempo, el fútbol viene gozando de unos privilegios  que ningún otro deporte en el orbe haya tenido.

Insertado en el capitalismo salvaje, esta actividad recreativa se empezó a jugar en las élites inglesas enriquecidas con el sudor del fragor de la “Revolución Industrial”.

Los hijos de los grandes magnates británicos iniciaron su práctica en  las universidades londinenses, a la que accedían con facilidad a estos lujos de los deportes modernos.

Por eso no  es de extrañar  que los dueños del poder económico eran al mismo tiempo los dueños del balón.

Esa simbiosis del poder  económico unido al político le dio la posibilidad a que el fútbol naciera en esa noble cuna de muy  pocos, en los nacientes Estados Nacionales que emergían  después del golpe certero al absolutismo francés  a finales del siglo XVIII y que se fueron consolidando en las últimas décadas de la centuria decimonónica y principios del XX.

Por eso no podemos dejar de ocultar que el fútbol sirvió, de alguna manera, como una especie de  “pan y circo” y de “opio de los pueblos”  en ese paraestado llamado Fifa, nacido a mediados de la primera década del Siglo XX.

“Panem et circenses”: Juvenal

Es que lejos estaba imaginar el poeta latino Juvenal que el mensaje  “Pan y circo” de su décima sátira  se sintiera con más claridad casi 20 centurias después de su nacimiento  ocurrido en Circa.

El bardo latino espetó a sus congéneres con esta sentencia peyorativa. Él hace referencia a la práctica romana de proveer trigo gratis a los ciudadanos romanos así como costosas representaciones circenses y otras formas de entretenimiento como medio para ganar poder político a través del populismo. Julio César mandaba distribuir el trigo gratuitamente, o venderlo muy barato, a los más pobres, unos 200.000 beneficiarios. Tres siglos más tarde,  Aureliano continuaría la costumbre repartiendo a 300.000 personas dos  panes gratuitos por día.

Esta locución latina hizo carrera en Europa Occidental y posibilitó concienciar más a los pueblos cansados de los exabruptos a que han sido sometidos por centurias.

Así  fue como los  intelectuales españoles  acuñaron su famosa frase “Pan y toros”,  para mostrar satíricamente como el pueblo era “manipulado” para seguir siendo subyugado.

“Opio de los Pueblos”: Vargas Llosa

Paralelo a la aparición de la “Revolución Industrial” emergía en el Viejo Continente una insatisfacción por el pensamiento conservador de los pueblos, que no veían con buenos ojos los procesos ingleses de industrialización.

Acostumbrados  y muchos de ellos aferrados a los procesos agrarios que poco a poco fueron destruyendo los últimos rescoldos  feudales, que por centurias habían sido gobernados.

Por eso no es extraño que emergiera una figura como Karl Max, intentando detener ese poder avasallante que el capitalismo ya empezaba a mostrar en la Gran Bretaña.

El sociólogo y filosofo nacido el 5 de mayo de 1818 en Treneris, antiguo  Reino de Prusia ( hoy Alemania) soñaba con una sociedad igualitaria incluyendo la inglesa, pero no logró ver que sus tesis  se “materializaron” en el Rusia, casi tres décadas y media después de su muerte  ocurrida en Londres en 1883.

Una frase lapidaria marcó su destino. El esposo amoroso de Johanna Bertha Julie von Westphalen espetó: “La religión es el opio de los pueblos”.

Esta sentencia la retomaría años más tarde el nobel de literatura peruano Mario Vargas Llosa para referirse al fútbol.

Al igual que el alemán el escritor Inca señalaba que el balompié ejercía ese “poder de adormecimiento y somnolencia parla las masas”.  

Pan, circo y opio para el fútbol colombiano

Es que a este fenómeno deportivo mundial, nuestro país no se ha escapado.  Desde su incursión en las élites colombianas hasta su popularización por los procesos de modernización, el fútbol ha ido de la mano con estas dos premisas de Juvenal y de Vargas Llosa.

Uno de los casos más aberrantes fue el presentado en el Estadio El Campin de Bogotá, hoy hace 30 años. Un  6 de noviembre de 1985 se jugaba un  partido entre los oncenos de Millonarios y Unión Magdalena, en cumplimiento del octogonal final del balompié profesional cafetero.

Horas antes del inicio del partido, el Palacio de Justicia  había sido tomado por un contingente del M 19 que, con el patrocinio de narcotraficantes colombianos, querían que se derogara el proceso de extradición e  irrumpieron  a sangre y fuego en la máxima sede de la justicia colombiana.

De inmediato, el amagaseño y máximo dignitario de los colombianos, Belisario Betancur Cuartas, da  una orden perentoria a su ministra de comunicaciones Nohemí Sanín: Hay que transmitir el partido de fútbol entre el cuadro bananero, orientado por el samario Eduardo Retat, y el onceno capitalino, dirigido por el argentino Eduardo Lujan Manera.

El choque futbolístico fue declarado de “interés general” por la presidencia y fue emitido por los dos canales de televisión estatales que existían en su momento.

Pan, circo y opio se conjugaron en esta jugada estratégica del gobernante de turno.

No valieron los nervios, sustos, indisposiciones de los jugadores y cuerpos técnicos de los equipos en contienda. Tampoco los llantos destemplados de familiares y amigos de los muertos en la toma.

El marcador final: 2-0 a favor de los orientados por el argentino Lujan Manera. Los goles de sus coterráneos Juan Carlos  “El Nene” Díaz y Juan Gilberto “El Búfalo”  Funes no sirvieron para alegrar las tristes caras de desazón y tristeza que tuvieron y todavía tienen los dolientes de tan ignominiosa masacre.

Este hecho marca un país  sin memoria que pide a gritos justicia, cuando este tipo de noticias vuelven a mencionarse y mostrarse a través del poder mediático que tienen  los canales privados.

Juego limpio, por favor

 Para fortuna de este deporte de multitudes, y con el fin de generar espacios para la paz, la convivencia y el juego limpio, hemos creado una estrategia llamada la tarjeta verde.

Es una tercera tarjeta que no te castiga como la amarilla o la roja, si no que premia, exalta y reconoce todo comportamiento respetuoso, honesto y de juego limpio que tengan los diferentes actores del fútbol.
El poder axiológico de esta tercera cartulina arbitral es inmenso. La henos rescatado de un arbitraje didáctico, pedagógico y en valores que realizamos desde hace 30 años con los niños del fútbol antioqueño. Miraremos, en futuro, que  nos traerá esta estrategia que no obnubila con el escándalo, sino que que premia el buen comportamiento en el fútbol.