martes, 10 de julio de 2007

Del legado de Arturo, ¡Qué poco queda!

Por. Roosevelt Castro B.
Director HISTORIAS A LA REDONDA
historiasalaredonda@gmail.com

En tiempos pasados hablar del fútbol antioqueño era hablar de títulos, de jugadores destacados, de técnicos triunfadores y de directivos prestigiosos, reconocidos y respetados tanto nacional como internacionalmente.

Hoy la realidad es otra. El predominio que tenía el fútbol aficionado de Antioquía es una quimera y ligas como la del Valle y la del Atlántico nos superaron hace rato y no nos permiten dar una vuelta olímpica ni siquiera cuando los torneos los organizamos en nuestro departamento.

Las selecciones paisas que otrora surtían no sólo los equipos profesionales antioqueños sino también los del Valle del Cauca, los de la costa y los bogotanos, además de servir de base a los seleccionados nacionales de todas las categorías, se han visto relegados por jugadores de aquellas regiones del país, que los superan en talla, en técnica y en aplicación táctica.

Los únicos títulos que hemos disfrutado en los últimos años son los entregados por la selección femenina, conseguido en un incipiente torneo en el que se han alternado con las bogotanas, y en el senior master, evento en el que participan departamentos con poca tradición futbolística, como Caquetá, y que no han tenido representantes en el profesionalismo colombiano.

En este deterioro de la imagen del fútbol maicero hay diferentes culpables. Los equipos profesionales que compran los pases de jugadores jóvenes y a veces no los prestan a la selección, otras veces son los propios jugadores los que se niegan a asistir a las convocatorias porque prefieren quedarse en su club a la espera de una oportunidad en el equipo principal y recibiendo dinero por sus actuaciones.

Los empresarios que rondan por los campos de entrenamiento, que le “dañan” el oído a los muchachos, les llenan la cabeza con promesas de futuros viajes al fútbol del exterior y les quitan la concentración que deben tener para hacer respetar los colores del “equipo amado”, como se conoce a la Selección Antioquia.

Los directivos de la liga que no hacen cumplir el reglamento que obliga a los clubes a prestar a sus jugadores, y a éstos a asistir cada vez que sean convocados. También se les ha endilgado en el pasado que no han sido muy claros en el proceso de selección de los técnicos. Directivos que no han sido capaces de hacer respetar la tradición futbolera del departamento ante los caciques de la División Aficionada del Fútbol Colombiano, que permiten cambios de última hora en la programación de partidos, en el nombramiento de árbitros y de horario y sedes de los encuentros que deben disputar los seleccionados paisas, por no ahondar en otros puntos como la organización de torneos o la posibilidad de tener a la selección Colombia de mayores o buenos eventos internacionales, por ejemplo.
¡Qué poco queda de aquel fútbol grande de otras épocas! ¡Qué poco queda de aquellos títulos del “tucho” Ortiz, Luis Alfonso Marroquín y Juan José Peláez, por sólo nombrar algunos!¡ Qué falta le hace Arturo Bustamante al fútbol antioqueño y colombiano!

Nos dejó un legado grande de un ser humano gigante. Con él Antioquia consiguió más de 25 títulos nacionales, “le dio la patadita de la buena suerte” al torneo Nacional Juvenil Copa Coca Cola, en 1977. También, la descentralización de nuestro fútbol para llevarlo a las provincias, dándole la oportunidad de que los pueblos de nuestro departamento disputaran la gran final del torneo intermunicipal, en Medellín. Además, escoger un solo equipo para servir de base a los seleccionados patrios.

¿Que si se equivocó? ¡Claro!, pero lo hizo con respeto al “juego limpio”, a los adversarios, a las reglas de juego.

Alguna vez le escuchaba al hombre de la radio Jaime Tobón de la Roche: “Hemos perdido un gran comentarista y el fútbol antioqueño ha ganado un gran dirigente”. Es que su ingreso casi de manera anecdótica a la dirigencia deportiva, por allá en 1968, después de trasegar por Caracol como director musical de Radio Reloj y comentarista de fútbol, lo llevó a codearse con la crema y nata del balompié orbital.

Entre Humberto Morales, Oscar Estrada y Antonio Mesa Escobar convencen a los dirigentes “caracoleros” para que se lo presten por tres meses para que les sirviera de refuerzo. Esa tripleta de meses se convirtió en 32 años al servicio de nuestro balompié

En calidad de reportero, de dirigente, de concejal de nuestra ciudad, su voz se hacía escuchar. Él era el único que les cantaba la tabla en la Federación, él era el único que defendía los intereses de este terruño ante los capitalinos, y aunque la crisis empezó antes de su asesinato en marzo del 2000, él era el único capaz de sacarnos de esta situación de postración en la que estamos sumidos, porque quienes lo reemplazaron no han mostrado el temple ni las agallas necesarias para sacar este barco a flote.

domingo, 8 de julio de 2007

Chao, Chicho.

Por: Roosevelt Castro B.

Sucedió el pasado 27 de enero de 2007. Se iba uno de los históricos de nuestro fútbol: Mauricio Alberto Serna Valencia, más conocido en el mundo de la pelota como “el Chicho” Serna.

Mi memoria me trasladó, como una maquina del tiempo, a las finales de los torneos de la Liga de fútbol de Antioquia, en 1986. Sin visa, ni pasaporte abordé el avión de la imaginación y lo capturé en una fotografía para una revista llamada “Sólo..FÜTBOL AFICIONADO”, que orientaba periodísticamente. Ese instante llegó en fracciones de segundo viendo las finales de la categoría ascenso mayores, del equipo DISMAR orientado por Ramón “moncho” Valencia. Allí, en la antigua cancha Marte número 3, estaba “chicho” de escasos 18 años disputando los balones y ejerciendo el liderazgo del equipo “cervecero”, patrocinado por Víctor Márquez. Fue un instante para la posteridad, un momento capturado con una vieja Olimpus que me había prestado un vecino.

A la realidad me volvió mi madre que me preguntó: “mijo, ¿para dónde va?. Le contesté que iba a ver al mejor diez argentino de todas las épocas: Diego Maradona. Por supuesto no me creyó.

Con escasos dos mil pesos (un dólar) llegué al estadio Atanasio Girardot. El ingreso al máximo coliseo del fútbol de nuestra ciudad fue fácil. Con el carné de periodista miembro de la ACORD pude acceder. Sí, la agremiación periodística me permite ingresar cómodamente a cualquier escenario deportivo de nuestro país. Pensaba en los más de 45 mil sufridos hinchas que llenaron las tribunas para contribuir con su dinero a la Fundación Santiago Corazón, una obra social a la que estaba destinada la taquilla.

Llegué al estadio temprano para la jornada deportiva, con una acompañante de aventuras futbolísticas: mi cámara de vídeo. Los tramites para ingresar al gramado eran muy dispendiosos: tenía que haberlo hecho hace más de un mes antes, acreditarme ante los organizadores, hacerle el respectivo Lobbing al jefe de comunicaciones, ..en fin traer el incienso para quemarlos a los organizadores y los sahumerios para exorcizar los demonios de cuanto "lagarto" o "lambón" existiera para logar la tan anhelada credencial que me acreditara como trabajador de un medio de comunicación y poder ingresar a donde estaban los "dioses del balón".
- Tenes que poseer un permiso especial que te lo da Mario Múnera. Decía con firmeza y un poco de encanto, por el poder que poseía en ese instante, el comunicador del evento.

Me fui cual presuroso a buscar Mario Múnera, organizador del evento denominado "Día del fútbol Antioqueño". Lo busqué por todos los lados: en las cabinas de transmisión de los partidos, en los pasillos, en los baños públicos, en las tribunas, en las oficinas de la administración de estadio, pero nada. No aparecía el susodicho personaje. Ya casi me daba por vencido de la búsqueda tan enorme, muy similar a los operativos que montaron cuando se intentaron encontrar a Pablo Escobar, en la década anterior, cuando apareció un colega y me dijo que se encontraba en la improvisada sala de prensa que habían montado para mostrar las bondades del "nuevo estadio" luego de su reinauguración, en diciembre pasado.

Allá me "parché". Luego de un corto saludo le dije para qué lo necesitaba. Muy olímpico hizo una gambeta muy similar a la que realizó alguna vez el delantero colombiano Willington Ortiz, para desequilibrar al "pato" Fillol y convertir uno de los mejores goles colombianos en la Copa Libertadores de América para vencer al encopetado River Plate, hace ya más de 20 años. Me dijo que el autorizado era el jefe de comunicaciones.

Vuelvo a dónde el famoso comunicador para que me tramitara ese anhelado pasaporte. Repitió "eso lo autoriza Mario Múnera". Me sentí como jubilado haciendo los tramites para que le den su pensión, que luchó con tanto ahínco pero que no se la dan por la maldita burocracia estatal. Un poco enojado, poco común en mí, me dirigí, de nuevo, en la búsqueda de mencionado "dueño del espectáculo".

...Continuará








viernes, 6 de julio de 2007

Especial de Andrés Escobar



"Andrés Escobar: Un zurdo siempre derecho"
Con la canción “Sólo le pido a Dios” , la interpretación de Ana Belén y bajo el titulo “Andrés Escobar: Un Zurdo siempre derecho” este domingo 8 de julio emitiremos nuestro video clip semanal en nuestro espacio televisivo “HISTORIAS A LA REDONDA...El fútbol con mirada humana”. Es un homenaje al “crack de la camiseta número 2” en el aniversario 13 de su muerte, ocurrida en Medellín un 2 de julio de 1994

Además, daremos un vistazo a su perfil biográfico realizado por nuestro director Roosevelt Castro y que hemos dado en llamar Andrés Escobar: Un autogol a la vida”. Desde sus inicios en el balompié federado en los equipos del Colegio Calasanz-Medellín al mando de Carlos “piscis” Restrepo, pasando por los seleccionado antioqueños orientados por Pedro Pablo Álvarez, hasta llegar al fútbol profesional colombiano con el Club Atlético Nacional, bajo la dirección técnica de Francisco Maturana.

Escobar saldarriaga nacido un 13 de marzo de 1967, del hogar conformado por Darío, un jubilado del Banco Central Hipotecario, y de María Elena, una hacendosa ama de casa fallecida en 1985, es uno de los grandes íconos del fútbol colombiano. Además, modelo a seguir por muchos niños y jóvenes ávidos de conocer los “Intríngulis” del balón.

Presentado por la talentosa comunicadora Natalia Carvajal y por el canal 8 (Expresiones de Antioquia), Cable Unión-Medellín, en el horario de las 9 y 30 de la noche, nuestras “HISTORIAS A LA REDONDA” rinden un homenaje sincero al considerado por el orbe futbolístico como “el caballero del fútbol”.

Por último, a las primeras veinte ( 20) personas que nos escriban a nuestro correo electrónico historiasalaredonda@gmail.com ó un comentario a nuestro blog www.historiasalaredonda.blogspot.com recibirán a vuelta de correo un DVD con nuestro espacial de televisión. Incluye el perfil, el video clip y todos los goles del Andrés Escobar Saldarriaga. ¡ A escribir, se dijo!.

miércoles, 6 de junio de 2007

Juan Manuel Gómez ¿Otro Nazareno de turno?

"Su trabajo consiste en hacerse odiar: única unanimidad en el fútbol: todos lo odian. Lo silban siempre, jamás le aplauden. Tarjeta en mano alza los colores de la condenación. Los derrotados pierden por él y los victoriosos a pesar de él. Durante un siglo el árbitro vistió de luto. ¿ Por quién?. Por él ”.
(Eduardo Galeano, en “Fútbol a sol y sombra”)

Por Roosevelt Castro B.

N.R. Entrevista realizada en noviembre de 2000 para el curso Periodismo uno, de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia. La reproducimos por cuanto este ex árbitro FIFA antioqueño llega de nuevo a la dirigencia del fútbol de nuestro departamento, en la nueva junta directiva de la Liga de balompié para el periodo 2007 - 2010 .

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Así llamó el “campeonísimo “ Carlos Arturo Rueda C. (q.e.p.d) a los árbitros de fútbol: “ los nazarenos de turno”. Y no es para menos: aguantan insultos, son criticados por la crónica deportiva “especializada” que, en cuestiones arbitrales, desconoce la normatividad del balompié; en fin: son los malos de la película.

Profesión u oficio, lo cierto del caso es que se gana muy poco, para tan gran compromiso: impartir justicia en los estadios de fútbol.

Su primer nombre es: Juan, así como el apóstol. Sí, es que Juan Manuel Gómez Botero es considerado un apóstol de los árbitros en Antioquia, por muchos de sus colegas en el arbitraje, debido a su gran mística y capacidad de entrega.

Nació en la vereda El Retiro del municipio de El Santuario -Antioquia- el 18 de diciembre de 1957. Es el cuarto de cinco hermanos (tres hombres y dos mujeres) del matrimonio entre Julia Rosa y Pedro Luis, quienes fueron unos humildes agricultores del oriente antioqueño. “Soy hijo de papi..“ (lanza una risotada y añade) “Sí, soy hijo de papi...cultor”.
Juan Manuel fue uno de los árbitros “paisas’‘ privilegiados: perteneció al panel de la FIFA por más de 6 años. Ha sido instructor arbitral de Indeportes Antioquia, líder deportivo. Además , es administrador de empresas de la Universidad Cooperativa de Colombia y trabaja orientando su propia empresa de confecciones deportivas.

En la Carrera 51 (Bolívar) con la calle 46 (Amador) número 46-77 está su Bunker, justo diagonal a la estación Metro de San Antonio. Allí lo fuimos a buscar para que nos respondiera los cuestionamientos insolentes de esta entrevista en forma de acróstico.

¿ Jugaba fútbol, en los equipos de la liga, cuando era niño?
“Jugué en los equipos de mi vereda, mi barrio y en la selección de mi municipio de El Santuario en los torneos intermunicipales, en diferentes posiciones: como libero, volante de marca, stopper, marcador de punta o portero”.
Un árbitro que no jugaba fútbol en el ámbito de la liga ¿ cómo llega, entonces, a aplicar justicia en este deporte?
“ Porque cuando niño era dirigente y me tocaba organizar partidos y torneos, como no habían casi árbitros en mi localidad entonces tenia que ponerme de árbitro, para poder salvar el espectáculo y para poder incrementar ese deporte tan maravilloso como lo es el fútbol”.
Árbitro que se respete ¿ qué condiciones, en todo sentido, debe tener?
(Responde sin titubeos) “ Que haya jugado fútbol, que no haya sido bobo dentro del terreno de juego, que tenga mucho sentido común, y que aplique las leyes con inteligencia “
¿ Nunca ha quedado en “ fuera de lugar”?
“Muchas veces (risas). Ya se me perdió la cuenta, creo que en todas partes”.



Menciónenos por lo menos 2 árbitros nacionales e internacionales que lo hayan impactado ¿por qué?
“John Jairo Toro, por su carácter, su personalidad, su humildad; José Joaquín Torres, por su sabiduría como arbitro; éstos en el ámbito nacional. A nivel internacional: Juan Carlos Lousteau de Argentina. Y, hablando de una época anterior, Armando Márquez en el Brasil”.
Antes sus colegas se quejaban de que el arbitraje era un “oficio” mal pagado. ¿ Todavía lo sigue siendo?
“Sí, todavía sigue siendo mal pago, pues un partido aquí en Colombia pagan menos de 600 mil pesos, para pagar algunos gastos de ellos, yo creo que es malo .En el ámbito de amateur (sic) sí que es más malo todavía , pues en los partidos de la categoría C o B es una vergüenza, ya que ni siquiera les alcanza para transportarse, ni para hospedarse en un hotel dignamente. A nivel departamental el pago por servicios es del orden de los $13.500.oo, ni siquiera los $15.000.oo, con eso escasamente pagan los taxis y ni siquiera les queda para la gaseosa”.
¿ Necesitan muchos requisitos los que desean ingresar al juzgamiento del balompié?
“ Para ingresar al arbitraje se necesitan: una edad entre 15 y 25 años, mínimo tercero de bachillerato, que sea recomendado, una persona sana, que haya practicado deporte, que apruebe un curso teórico- práctico, y que sea capaz de desempeñarse en el terreno de juego”.
Usted fue un gran defensor de la gestión de Arturo Bustamante ¿por qué?
“ Porque Arturo fue una persona que tuvo mucho sentido común, fue el hombre que transformo el fútbol en Colombia, el que hablo de la globalización y de la internacionalización de nuestro balompié, y la persona que tuvo más que ver con este proceso de ir a tantos mundiales, no sólo la de mayores sino también las juveniles e infantiles. Arturo Bustamante es casi la única persona responsable de este proceso”.
En el fútbol se mueven muchos “ intereses” ¿ Ha sido usted “ víctima “ de algunos de ellos?
( Hace una pausa, reflexiona y contesta) “..Si, hay muchos intereses, en toda parte hay intereses, usted sabe que el fútbol mueve mucho dinero: la empresa privada, los jugadores, los patrocinadores, los apostadores, en fin muchas de las personas que vivimos del fútbol; y donde hay tanto dinero de por medio tiene que haber muchos, como le digo yo, es hasta peligroso. En ningún momento he sido víctima de esos intereses, he tenido, de pronto, peligros pero los he driblado, los he gambeteado y creo que siempre he salido airoso.”
La mejor “norma de ventaja” que le ha dado la vida ¿ Cual es?
“ Han sido varias. El haber sido árbitro, poder decir que ahora tengo casi un millón de amigos, tener casi 50 mil alumnos, el poder tener un hogar, el ser casado con luz Amparo que es una señora extraordinaria y el tener dos hijos extraordinarios a los que quiero mucho.”

Goles son amores ¿ Cuál ha sido su mejor “ tanto marcado” a la vida?
“Yo creo que muchos: el poder ser conocido en medio de tanta gente buena, el poder vivir tranquilo, que donde vaya uno vaya con la frente en limpio, en alto; yo creo que ese es el mejor gol que cualquier ser humano le pueda hacer a la vida “.
¿ Once es el número del matrimonio ó del fútbol?
“ Once años estuve como árbitro central en el fútbol profesional colombiano, bien vividos, bien disfrutados y con grandes satisfacciones, de pronto con algunas nostalgias, pero en sentido general fue para mí algo espectacular.”
¿ Mandaría a las duchas, y con tarjeta roja, a la violencia de nuestro país?
“Sí, pero seria una tarjeta roja solicitándole al gobierno que para sacar los violentos no tiene que haber no-violencia, sino más inversión social, más empleo, más salud, más educación y más cultura.”
En su matrimonio ¿ Quién manda a Quién?
“La razón. Cuando ella tiene la razón, ella manda y cuando yo tengo la razón, ella me entiende.”.
Zapatero a tus zapatos, dice el refrán popular para indicar que cada uno con su oficio o profesión. ¿Cómo asume usted este reto de analista arbitral en el periódico “El Colombiano”?.
“
Con muchas ganas, con mucha sabiduría, y sobre todo con mucha inteligencia de hacer las cosas no con el corazón y sí con la razón.”

Balompié, administración de empresas, instrucción arbitral ¿Qué escogería y por qué?
“ Las tres me gustan. Me apasiona el fútbol, soy administrador de empresas, me gusta mucho la parte de la instrucción arbitral y es parte de mi vida; o sea que todas son un complemento y son actividades que las puedo realizar perfectamente donde puedo dejar huella en cada una de ellas.”

Sueña con una juventud que tenga un deporte integral, a su vez que posea empleo, o que sea culta, y, en fin, que los jóvenes tengan un futuro cierto. “ Éxito, soledad y fama”, del penalista Gustavo Salazar Pineda, es su libro de cabecera y un disco que le llama la atención es “ Mi Viejo “ del argentino, nacionalizado colombiano, Piero.

Otra de las situaciones de la vida que disfruta es comerse un buen róbalo a la milanesa con papas a la francesa, ó una trucha apanada, ó un sancocho de bagre ó “ una sopa de arroz con albóndigas, muy buena, que hace mi señora”, concluye el árbitro antioqueño.

Le atemoriza morirse de un cáncer o torturado y no poder ayudar a las personas, de resto, como el mismo lo expresa, “ No le tengo miedo a nada más”.

De administrador de justicia a administrador de empresas, un paso muy grande ha realizado Juan Manuel Gómez Botero en el terreno de juego de la vida y, probablemente, lo podamos ver sacar su “Tarjeta roja a la corrupción”, como congresista de nuestro país

domingo, 27 de mayo de 2007

La Importancia de llamarse Maturana




Por: Oscar Dominguez (&)


Cuando aparece en televisión o retratado en la prensa, a Francisco Maturana, el dentista desertor que vistió de frac el fútbol colombiano, se le ve frío como un whisky sobre las rocas. Pocón de sonrisas. Es su carné de identidad. La fórmula que acuñó para ver pasar creativamente la vida.
Por culpa del fútbol, el nuevo director técnico del Club Gimnasia y Esgrima, de La Plata, se volvió amnésico total a la hora de erradicar una caries dental, o de hacer un tratamiento de conductos. Sacrificó su profesión de odontólogo para pulir su condición de ideólogo del balompié. Ponerle apellido a una era y a una concepción deportiva, ameritaba cambio de profesión, colgar la fresa.
Al momento de ser reclutado para los “triperos” que patean el balón desde junio de 1887 -parece que fue mañana-, Maturana es presidente de la Asociación de Técnicos de Fútbol de Colombia, es socio del proyecto “Sueños del Balón”, que administra el Club Independiente Medellín, y despegaba como director de los Juegos Deportivos Nacionales de 2008. Dejó a todo el mundo colgado de la brocha y optó por el estrés del banquillo. O de la tribuna, desde donde ya vio perder a su equipo frente a San Lorenzo. El gol primero, la burocracia después.
Pacho conserva un tic de odontólogo: tiene el palito para hacerle abrir la boca de asombro a los amantes del fútbol que quedan anestesiados con su prosa fácil y convincente. O no convincente, para sus múltiples críticos. Que los tiene de alto vuelo. Es de los que se mide por la estatura de sus antagonistas.
A este José Gregorio Hernández del balón, sus devotos le oyen y le creen, o no le creen. Lo aman o lo detestan. No hay tutía, tratándose de un técnico.
Tiene más hoja de vida que una mujer fatal. No en vano se tutean con él Jorge Valdano, argentino enquistado en el Real Madrid (le regaló un libro con esta dedicatoria: “Desde la sensibilidad que nos une”), el italiano Arrigo Sacci, o el holandés Cruyff, sus pares en el oficio de dirigir la orquesta del fútbol.
A otros colegas de las grandes ligas del balompié se los encuentra en la Comisión Técnica de la FIFA, el conclave de sabios que analiza la evolución del arte de dar patadas bajo la conducción del francés Platini.
Parece que Maturana todo lo tuviera pensado. Le hacen falta preguntas para todas las respuestas que tiene.
Y así como cualquiera de sus jugadores improvisa alguna audacia con pelota inquieta, Maturana - un hombre de pelo quieto para hacer quedar bien a su raza negra chocoana- asombra con gambetas mentales tan elocuentes que parecen pensadas y pulidas durante muchos partidos de fútbol.
Sus conceptos se parecen a sus trajes. Se podría decir que el mismo que le corta los vestidos, le confecciona las metáforas.
Este intelectual puro del deporte que se desestresa dándole rienda suelta a su afición por los caballos, se salió rápido del cuero. En un ya, le quedó chiquito su Chocó natal, en la costa pacífica colombiana; no le sirvió la ropa hecha en Medellín y terminó como una especie de Cristóbal Colón hecho en Macondo: descubriendo para los españoles el nuevo fútbol colombiano.
El asunto como técnico de los colchoneros del Atlético de Madrid y del Valladolid, en España, no funcionó. Luego lo llamaron Al Hylal, un equipo árabe con el que ganó una copa, y de las selecciones de Ecuador, Costa Rica y Perú.
Y otra vez lo reclamaron los zares balompédico de Colombia, país al que llevó a ganar la Copa América. También la ha clasificado para dos copas del mundo. La ha dirigido durante 103 partidos internacionales.
Sacó tiempo de su agenda para llevar al Atlético Nacional a ganar una Copa Libertadores, único equipo colombiano que lo ha logrado.
Para que las cosas funcionen deben fracasar siquiera varias veces, es un principio que se le olvidó a Peter. Y eso lo sabe bien Maturana quien ha sentado esta “jurisprudencia”: perder es ganar un poco. Un principio tan contundente como el del ex campeón mundial de boxeo colombiano, Kid Pambelé, quien proclamó: Es mejor ser rico que ser pobre.
Para serle fiel a su credo de perder es ganar, Maturana ha perdido - y ganado- con varias selecciones suramericanas. Ha aprovechado sus reveses para enriquecerse espiritual y deportivamente. “Mañana volverá a salir el sol”, suele decir cuando la derrota le da con la puerta en sus narices.
El sol siempre le da la razón. Por ejemplo, cuando perdió 2-1 en Barranquilla, frente a Ronaldo y su corte del Brasil, en el inicio de las eliminatorias por una copa mundial. Y luego cuando la selección fue abochornada en La Paz por los bolivianos con un rotundo 4-0 que mandó a las duchas los ánimos de 44 millones de colombianos que hicieron fila para solicitar la renuncia.
Pero la dirigencia criolla y los jugadores dijeron no. Maturana también proclamó como el expresidente Samper: aquí estoy y aquí me quedo. No puedo salir corriendo a las primeras derrotas.
Pacho, como le dicen los de su entorno, suele hacer las veces de mamá, doctora corazón, siquiatra, asesor empresarial, Freud, proxeneta, médico, papá, director espiritual y corrector de estilo de los jugadores que están bajo su mando. ¡Todo por el mismo sueldo!
Otro mensaje que les han dado a los nuevos jugadores es: un futbolista es un artista que merece vivir bien. Como un Botero o un García Márquez.
Tiene una ventaja su filosofía balompédica: se puede adaptar sin costo alguno a cualquier profesión. Cuando los gringos decidan meterle geopolítica al fútbol, Mr. Maturana será invitado a Harvard para hablar de este deporte.
El hijo de doña Hilda, su colega técnica de fútbol y su personaje inolvidable a quien se la han recordado en exceso después de las derrotas mencionadas, el padre de Daniela y Daniel, quien dirige una escuela de fútbol, tiene la dialéctica contundente del encantador de serpientes.
Su fútbol se parece a su prosa: incluye una cierta dosis literario-filosófica, mezclada con sobredosis de pragmatismo que es ideología pero con goles bien hechos. Con esta múltiple receta acabó con los triunfos morales que consiste en jugar bonito y perder feo. Una selección no va solo a aprender.
Maturana nos cambió hasta de nostalgias: no vivir más de ese remotísimo 4-4 frente a Rusia, en Arica, en Chile. Ahora estamos viviendo del 5-0 ante Argentina. También este logro está agotado.
Este ejecutivo exitoso sin estrés, acaso con úlcera, habría sido el antagonista de Noemí Sanín, Horacio Serpa o Alvaro Uribe en unas elecciones, si le hubiera dictado la plaza pública. Finalmente, solo llegó hasta la Constituyente del 91 que cambió la pomposa Carta Magna de Macondo. Pero optó por el estadio como escenario para agitar las masas.
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(&) Escritor y periodista de Colombia. Su trayectoria profesional ha estado vinculada, entre otros medios, a las emisoras Radio Francia y La Voz de Alemania, al diario El Colombiano (Medellín), a la agencia Cronopios y a las publicaciones digitales colombianas Café Berlín y Colombia Analítica.

jueves, 24 de mayo de 2007

ANDREA CHAVARRIA: Una Tarjeta Roja al Machismo

Por: Roosevelt Castro B.


La vida esta llena de grandes paradojas. Dicen que hay oficios ingratos pero quienes los asumen parecen disfrutarlos. Uno de ellos: el ser madre. Otro: el de ser árbitro de fútbol. En Andrea Patricia Chavarria Guerra se unen estas dos paradojas de la vida: Ser mamá y ser jueza del balón.

Sí, Andrea Patricia ha ejercido ese duro oficio de ser madre desde hace más de 8 años, cuando, al unirse en matrimonio con Gustavo Wbeimar Madrid Vásquez, nace su primogénita Saray Valentina.

Luego de 2 años en unión libre, un 22 de enero de 2000, en una iglesia cristiana de Cartagena, Andrea patricia se une en vínculo matrimonial a Gustavo Wbeimar a quien conoció un día cualquiera de 1998, cuando, y con una amiga, se van en busca de empleo a su empresa de confecciones.

Esta bachiller del Colegio Ferrini vive en el barrio Castilla de Medellín. Allí no sólo le toca ejercer ese duro y desagradecido oficio de ama de casa sino que, además, es una talentosa famiempresaria de confecciones de Blue Jeans.

El de impartir justicia en las canchas del fútbol aficionado lo ejerce desde hace tres años. Es una tarjeta roja al machismo.

Es que el fútbol lo lleva en la sangre: lo jugó por más de un lustro, pero lo abandonó por motivos personales, luego de actuar como delantera en los equipos de Itagüi.

Su ojos color miel contrastan con los amargos momentos que tiene que pasar al administrar justicia, en el terreno de juego. Es que los insultos, los improperios en que a veces prorrumpe el público en contra de los y, en este caso, las de negro son motivos suficientes como para querer abandonar este duro y desagradecido oficio.

El apoyo constante de muchos compañeros y colegas del arbitraje la motivan para seguir adelante con este apostolado y no abandonar las tarjetas y el pito a ésta Itangüiseña, nacida bajo el signo de libra, un 7 de octubre de 1978.

Mientras se viste y se prepara para pitar el partido que le corresponde, Andrea Patricia, la “benjamina” de la familia Chavarria Guerra, evoca el apoyo de su padre Miguel Ángel, un jubilado de un colegio de monjas en Ituango y quien tuvo que huir desplazado por la violencia hacia la ciudad de Medellín y buscar un mejor estar para su familia. Además, el soporte anímico de su hermano y sus siete (7) hermanas a la hora asumir este nuevo reto en su vida.

Dice Eduardo Galeano, en su libro “Fútbol a sol y sombra”, que el arbitro es arbitrario. Andrea Patricia no lo es a la hora de indagársele hipotéticamente acerca de su apoyo decidido a su hija Saray Valentina en caso de optar por seguir sus pasos, ya que su madre María Jesús no pudo verla ejerciendo esta dura tarea de impartir justicia en las canchas de fútbol, pues falleció a finales del 2006.
Dicen que soñar no cuesta nada. Sus sueños siguen proyectados a seguir los pasos de María Edilma Garcia, la única mujer árbitro FIFA de Antioquia, para ello se prepara física y mentalmente.

Las pruebas nacionales realizadas en Armenia, el 28 de abril de 2007, por parte de la Comisión Nacional Arbitral las pasó con muy buenas calificaciones.

Los resultados no se hicieron esperar: fue nombrada como cuarto árbitro, en el partido Rionegro y Barranquilla, de la Primera B profesional de nuestro país, realizando un auspicioso debut, el 5 de mayo de 2007.

Los sueños de Andrea Patricia siguen vestidos de negro: quiere pitar un Suramericano de Fútbol Femenino, por ello su preparación ha sido muy amplia y extenuante, par demostrase y demostrale a otros que en, cuestiones arbitrales, no es un "sexo débil".

Son las ilusiones de una mujer que, contra viento y marea, lucha por abrirse y ganarse un espacio en este duro camino del arbitraje; ilusiones que confecciona Andrea Patricia Chavarria Guerra, en el día a día, con un pito y unas tarjetas como armas de paz y amor.

miércoles, 23 de mayo de 2007

ANTONIO,...Franco



A Antonio Franco Ruiz “no le ha dolido una muela” para ayudar al fútbol. Siempre ha sido un “mensajero” de los valores con la pelota. No se ha mantenido a las carreras a la hora de apoyar el atletismo antioqueño. Su apellido paterno no es sólo es sinónimo de sincero sino que es su estilo de vida o mejor dicho su cédula de ciudadania, por ello nunca habla entre dientes. No es una Tarjeta roja a la güevonada.

ANTONIO, FRANCO
Cuando el 17 de mayo de 2007, la Corporación “Los Paisitas” le rinde homenaje a su valiosa contribución con el fútbol de nuestro país, en especial al torneo Pony fútbol, no tiene más remedio que llorar de la emoción por tan noble y grande reconocimiento. De hecho, la versión vigésima cuarta de de este “mundialito de los niños” llevará su nombre.

El “Benjamín” de la familia Franco Ruiz, compuesta por 6 hijos (3 hombres y 3 mujeres), nace un 22 de octubre de 1931, en el sector de Manzanillo, del hogar conformado por Isidro, un humilde alfarero del barrio Guayabal, y de Ana, una hacendosa ama de casa.

Sus dientes de leche en las letras los realiza en la escuela pública Simón Bolívar, ubicada a un costado de la Plaza de Flores. El colegio San José lo ve graduarse como bachiller en 1949, sin ni siquiera dolerle las cordales. El Alma Mater de la Universidad de Antioquia no sufre de caries y lo lanza al mercado de la salud como odontólogo, en 1954.

Un 12 de julio de 1958 se “calza” su muela del juicio y “corona” su matrimonio con Beatriz Velásquez, llevando, cual paloma mensajera, sus mejores correos de amor. Dicen que los únicos que comen con los dientes de los demás son los odontólogos, pero, y en el caso de Antonio Franco Ruiz, no sólo sucede eso, también lo hacen sus 7 hijos: Gonzalo, Santiago, Anita, Juan, Andrés, Luz María y Carlos. Estos a su vez, le han dado siete “buenas muelas”: Santiago, Andrés, Manuela, Alejandra, Andrés Felipe, Juan Esteban y Pedro Osorio.

En eso ha sido incisivo. El doctor Franco ha “devorado” su vida creando asociaciones y corporaciones, trabajar con ligas deportivas, divisiones menores de equipos de fútbol profesional y sacar tiempo para su otra devoción: las palomas mensajeras. Son sus mejores sonrisas para la vida.

En 1956 empieza a hincarle el diente a la primera Asociación que funda. La llama “el Bastón” y le sirve de soporte a los dientes de los agremiados de su promoción en 1954.

Para 1961pela el diente de una enorme sonrisa al fundar la Asociación Odontológica Antioqueña. Igualmente, le sucede en 1968 y 1969 cuando funda las asociaciones de palomas mensajeras o colombofilia de nuestro departamento y de nuestro país.

No muestra los colmillos a la hora de conversar con sus amigos los técnicos de fútbol, pues desde 1976 empieza a hacer sonreír nuestro balompié como veedor, delegado de reservas, coordinador de divisiones inferiores, asesor y hacer parte de la comisión técnica, en las divisiones inferiores del Atlético Nacional.

En 1979 rueda la bola de Franco Ruiz hacia la Liga Antioqueña de Fútbol como presidente de la Comisión Disciplinaria

Empezando la década de los 80 s, y con casi medio siglo de vida, Antonio Franco Ruiz contribuye en la organización del torneo DIM-Cicrodeportes en el Coliseo Iván de Bedout. Objetivo: conformar la escuela de fútbol del DIM. En ese evento participan 30 equipos y al final se escogen 18 jugadores, entre los que sobresale José René Higuita. Fruto de este trabajo, en 1981, salen campeones nacionales con Antioquia en la categoría Prejuvenil. Primer torneo con Luís Alfonso Marroquín.

Los buenos resultados lo llevan como coordinador, seleccionador, delegado y hacer parte de la comisión técnica de la Selección Antioquia Prejuvenil – Campeona 1981; repitiendo título con la Selección Antioquia Juvenil en 1982.

Además, y entre 1980 y 1982 funge como coordinador de las divisiones menores del Deportivo Independiente Medellín.

Para mantenerse en forma, realiza una maratónica carrera en la dirigencia de la Liga Antioqueña de Atletismo, primero como gerente del Club Mundo color y luego como vicepresidente del “deporte base”. Además, director de la Comisión Médica X Torneo Juvenil de Atletismo, realizado en nuestra ciudad en 1983.

Un grupo de “gomosos” de la pelota, entre los que se encuentra Antonio Franco Ruiz, se reúnen en 1984. Su objetivo: rescatar el torneo del pony fútbol otrora Baby fútbol. Con el patrocinio de Davivienda este sueño se convierte en realidad ese mismo año y se crea la Corporación “los Paisistas”, siendo Franco Ruiz uno de los socios fundadores.
"El Ponyfútbol surgió de una idea original del periodista Guillermo Hinestroza Isaza y en parte suya Roosevelt. Él Hacía un torneo llamado el Babyfútbol hasta 1973. Luego, tengo entendido, los llamó a ustedes dos el Dr. Hernán Gómez Agudelo, padre "El Bolillo" Gómez, a finales de los años 70,  para que le hicieran un torneo similar para captar talentos para el DIM. Ustedes tuvieron ciertas discrepancias con el Dr. Gómez y nos lo  adjudicó a Ramacciotti y a mi. Se organizó en 1980 y lo jugamos en el Coliseo Cubierto Iván de Bedout. De allí salieron Andrés Escobar, Óscar "El Galea" Galeano, René Higuita, entre otros. Luego ustedes dos se me acercaron a finales de 1983 o principios de 1984, no lo recuerdo bien, para que retomáramos el Babyfútbol y nos ganáramos algún dinero. Yo les dije que no necesitaba el dinero y me llevé la idea para expresársela a algunos amigos del deporte como Julio Vélez, Alvaro Galeano, Julio César Acosta, entre otros y le dimos via libre a esta propuesta bajo nuestros propios parámetros, pero conservado la esencia del Torneo esbozada por usted Roosevelt y Guillermo. Lo empezamos a jugar en el Estadio de Atletismo por que  hacíamos parte del Comité Ejecutivo de esa Liga, ya que Arturo (Bustamante) no nos apoyó. De hecho el Torneo y la Corporación se llamó "Babyfútbol en honor a ese gran aporte de ustedes dos", rememora Franco Ruiz. 
Envigado lo tienta en 1997 y se pega su rodadita para el sur del valle de Aburrá como veedor de las divisiones menores del “cuadro naranja”. También, y hasta la fecha, apoya a la Escuela de Fútbol de Interés Social de Envigado –EFISAE-

Este jubilado del Seguro Social no quiere hacerlo con la redonda. De hecho, sigue colaborando con varios de los equipos antioqueños como veedor y cazatalentos. En el último año, los elencos del Bajo Cauca logran convencerlo para que no “cuelgue los guayos” y le siga aportando su experiencia y su sapiencia en la búsqueda de nuevos jugadores para sus filas.

Es que esto de “descubridor” de figuras para el fútbol lo ha ejercido por más de 30 años, oficio que ha realizado con decoro como lo hizo un cuñado suyo: Humberto Velásquez. “Don Humber”, un viejo bonachón y ebanista, tenía la madera para encontrar los calidosos de la pelota, talento que ha mantenido su cuñado por más de tres décadas, en beneficio de nuestro balompié.

Son goles de amor de Antonio Franco Ruiz que todavía los sigue haciendo: llevando mensajes de optimismo, cabalgando el mágico mundo del Pony Fútbol y corriendo los 100 metros planos de la vida… sin dolerle una muela.

(Roosevelt Castro B. Director HISTORIAS A LA REDONDA- Fotos Cortesía Corporación “Los Paisitas” y Archivo Familia Franco Velásquez)